El Presidente de Guatemala, Álvaro Colom, dio ayer su apoyo incondicional al sector de microfinancieras de la región centroamericana, durante la inauguración de la IV Conferencia Centroamericana de Microfinanzas, que se realiza en Ciudad Guatemala, Guatemala, y en la que analizan los retos y oportunidades que tiene el sector.
“Estoy convencido de que las microfinancieras son una forma segura para sacar al país de la pobreza”, señaló el mandatario guatemalteco.
Mientras, la Red Centroamericana de Microfinanzas (Redcamif) expresó su preocupación por la situación de este sector en Nicaragua y ofreció su apoyo institucional a la Asociación de Microfinanzas nicaragüense (Asomif), que desde hace meses enfrenta el acoso del gobierno de Daniel Ortega y de simpatizantes del partido Frente Sandinista (FSLN).
“Manifestamos todo nuestro respaldo a las microfinancieras nicaragüenses”, expresó Reynold Walter, presidente de Redcamif.
MECANISMO CONTRA LA POBREZA
Roberto Artavia, presidente de la Fundación Latinoamérica Posible y ex rector del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae), destacó la importancia que juegan los microcréditos bien dirigidos, en el desarrollo, y lo ejemplificó con las políticas aplicadas en gobiernos de izquierda que han sabido manejar correctamente las políticas de estabilidad, como Brasil, donde el presidente Lula Da Silva ha logrado impulsar un crecimiento económico con el desarrollo social.
“Brasil ha sacado de la pobreza a 19 millones de personas”, afirmó Artavia.
Luego criticó “el populismo irresponsable” que constituye una amenaza para la estabilidad económica de los países que los impulsan.
La importancia de las microfinancieras en el mundo ha sido reconocida y, por eso, Muhammad Yunus recibió en el 2006 el premio Nobel de la Paz, por haber llevado el microcrédito a lugares abandonados.
Su banco Gramen, de Bangladesh, ahora otorga microcréditos a 2.5 millones de personas en ese país y mueve una cartera de préstamos por el orden de los seis mil millones de dólares.
En Centroamérica, las microfinancieras mantienen una cartera de 700 millones de dólares, concentrados en 100 instituciones que son una alternativa financiera para 806 mil clientes, generando entre 60 y 65 por ciento de los empleos de la región.
“Es una forma de llegar con servicios financieros a los más pobres”, recalcó el presidente Colom.
Es por eso que las microfinancieras centroamericanas están demandando ser tomadas en cuenta en los foros regionales, explicó Reynold Walter, quien informó que han insistido ante los gobiernos para ser incluidos, como sector, en el Sistema de Integración Económica Centroamericano (SIECA).
“Queremos sensibilizar a nuestros gobiernos en ese aspecto”, destacó Walter, quien agregó que cuentan con el respaldo del presidente Colom de Guatemala, quien incluso propuso una cumbre presidencial sobre microfinanzas, y el de Honduras, Manuel Zelaya, que también ha expresado su apoyo al sector.