La pesista nicaragüense Karla Moreno, de 20 años, denunció que su entrenadora en los Juegos Olímpicos de Beijing, Elsa Caldera, dejó mucho que desear por su comportamiento durante esa cita deportiva.
De acuerdo con una carta que Moreno envió al presidente de la Federación Nicaragüense de Pesas, Miguel Niño, la entrenadora descuidó sus responsabilidades con la pesista durante la competencia.
Moreno señala que Caldera se dedicó a tomar licor en la Villa Olímpica, “dando un espectáculo deplorable, vergonzoso, denigrando a la mujer nicaragüense”, dice la pesista en su carta.
En declaraciones a LA PRENSA, Moreno añade que Caldera estaba acompañada por otro entrenador de la delegación nicaragüense, que no mencionó por su nombre, pero sí reconoció que se trataba del técnico de atletismo, que según la lista de delegados era Héctor Vanegas.
Caldera niega rotundamente las declaraciones de Moreno. “Yo prefiero decir que eso es un problema personal entre ella y yo, pero no sé por qué. Yo no le he hecho nada. No la entiendo”, dijo la entrenadora.
“Ella ha tenido varios problemas con la Federación (de pesas), por indisciplina y desacuerdos. Si no se hace lo que ella quiere, siempre hay problemas, y la Federación no gira en torno a Karla Moreno”, dice Caldera.
La pesista estableció un nuevo récord centroamericano en la modalidad de envión, en la división de los 48 kilos, durante su presentación en los Juegos Olímpicos de Beijing.
Moreno levantó 85 kilogramos en envión, concluyendo con un total de 150 kilos al levantar 65 en arranque, ubicándose en el lugar 11 de 14 competidoras.
“Yo no había sido calentada de forma correcta. La entrenadora nacional con la cual me vi obligada a viajar ni siquiera supo dónde se pedían los pesos. Además, estaba más pendiente de las otras competidoras que de mí”, indica Moreno en la misiva.
“(Eso) provocó que perdiera la oportunidad de ejecutar un mejor arranque, ya que mi marca personal es de 70 kilos”, agrega en la carta.