DENVER .- Los delegados demócratas se encontraban la tarde de este jueves a la espera del multitudinario discurso que tenía previsto ofrecerles en el estadio de fútbol de Denver (oeste), frente a 75.000 personas, su candidato a la Casa Blanca, Barack Obama, el primer negro que podría convertirse en presidente de Estados Unidos.
Desde el mediodía, miles de partidarios de Obama empezaron a llenar el estadio Invesco, donde Obama planeaba hablar a partir de las 20h00 locales (02H00 GMT del viernes), tras pasar horas haciendo fila. Hacia las 22h00 GMT, la mitad de los asientos ya estaban ocupados.
Los demócratas tomaron este año la iniciativa inhabitual de concluir su convención en el estadio del equipo de fútbol americano de los Broncos, para dar la posibilidad a su candidato de expresarse no sólo ante los más de 4.200 delegados, sino ante miles de sus más férreos partidarios.
"La multitud que esperamos es un indicador de la campaña que ha desarrollado el senador (Obama) desde el inicio (...) el cambio ocurre de abajo hacia arriba", explicó el portavoz de la campaña Josh Earnest.
El acto entra en la línea de la campaña de Obama en las primarias, en las que multiplicó los actos multitudinarios en estadios deportivos, frente a decenas de miles de personas.
En su discurso, Obama, de 47 años, debe aceptar formalmente su designación la víspera por los delegados como candidato a las elecciones presidenciales del 4 de noviembre, frente al republicano John McCain, que recibirá la investidura de su partido dentro de una semana en St-Paul (norte).
El senador por Illinois (norte) fue designado por los delegados, después que su ex rival Hillary Clinton interrumpiera el recuento de los votos formal para pedir la aprobación de su candidatura por aclamación, cerrando así el paso a una posible polémica sobre las divisiones internas en el partido.
El público rellenaba al estadio con pancartas de apoyo a Obama y a Joe Biden, su candidato a la vicepresidencia, mientras la convención tenía lugar en el campo de juego, con los delegados aprobando diferentes mociones y los líderes del partido ofreciendo diferentes discursos.
Como cada día, la convención empezó con el himno nacional, interpretado por Jennifer Hudson, ganadora del concurso "American Idol" y quien recibió un Oscar por el musical "Dreamgirls".
El evento será animado entre otros por el músico Stevie Wonder, mientras el cantante will.i.am, que compuso una canción en base a la frase "Sí podemos" que repite Obama, también animará al público, así como la estrella pop Sheryl Crow.
Uno de los primeros oradores fue el congresista por Illinois, Luis Gutiérrez, que abogó por una reforma migratoria que regularice a millones de indocumentados, una de las promesas que hizo el propio Obama para seducir a un electorado hispano que puede ser clave para su victoria en Nuevo México, Colorado, Nevada y Florida.
Justo antes de Obama, el gobernador hispano de Nuevo México, Bill Richardson, ofrecerá su propio discurso, reflejando la importancia que dedica Obama a la minoría más importante del país, con 45 millones de personas.
Horas antes de la apertura de la convención, varios miles de personas manifestaron por las calles de Denver al grito "Somos todos Estados Unidos" para exigir a Obama que cumpla su promesa de regularizar a los indocumentados y de abrirles el camino hacia la ciudadanía.
Por su parte, McCain estaba esperando el final de la convención demócrata para recuperar el protagonismo y anunciar probablemente el nombre de su candidato a la vicepresidencia.
Obama aventaja a McCain por 48 a 42% entre los electores registrados, según sondeos. Antes del inicio de la reunión demócrata, la encuestadora Gallup registró un empate, situando a ambos candidatos con 45% de las preferencias electorales.