Los sindicalistas reaccionaron hoy molestos por la ausencia del Gobierno en la mesa negociadora del salario mínimo, instalada en el Ministerio del Trabajo, donde otra vez no se alcanzó ningún acuerdo pese a que las negociaciones se encuentran en la recta final.
“Queremos pensar que el Gobierno se quedó afinado otra propuesta mejor, pero pese a eso creemos que debió haber dado la cara”, dijo Lusi Barbosa, del progubernamental Frente Nacional de los Trabajadores (FNT).
Emilio Márquez Acuña, secretario general de la Confederación de Acción y Unidad Sindical (CAUS), fue más tajante al asegurar que con su ausencia el Gobierno “está enviando una señal de desprecio y de indiferencia” a los trabajadores del país.
Los sindicalistas también rechazaron la propuesta que presentó el Gobierno de un aumento de apenas el 13 por ciento al salario mínimo, cuando la ley establece que se debe sumar la inflación (13.16%) y el crecimiento económico del país (3.5%), cuyo indicador rondaría el 17 por ciento hasta el mes de julio.
También los sindicalistas bajaron hoy su propuesta inicial de un incremento del 53 al 35 por ciento, esperando que el Gobierno la respalde el próximo jueves. De no lograrse un acuerdo, la ministra del Trabajo, Jeaneth Chávez, tiene hasta el 24 de septiembre para definir unilateralmente el nuevo reajuste.
Por su parte, los empresarios aglutinados en el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) mantuvieron su propuesta de aumento salarial diferenciado que ronda el 12 por ciento para los nueve sectores de la economía nacional.