El poeta Ernesto Cardenal se presentó hoy al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), para denunciar el acoso del que es víctima por parte del Poder Judicial y el Gobierno de Daniel Ortega. El ex sacerdote de 83 años, recibió una sentencia por injurias y calumnias impuesta por el juez sandinista David Rojas, que se presume es una represalia por las críticas que hizo al mandatario en una reciente visita a Paraguay.
Cardenal llegó al Cenidh en compañía de diversas personalidades entre las que destacaban los novelistas Gioconda Belli y el vice presidente de la nación Sergio Ramírez, Carlos Tünnerman, los hermanos Mejía Godoy, entre otros. Tras leer la carta pública que diera a conocer el pasado martes, Cardenal insistió en que no tiene temor de ir a la cárcel.
Asimismo, explicó brevemente que en su visita a Paraguay no llamó ladrón al presidente Ortega, sino que habló de la “piñata” sandinista de 1990 (repartición de bienes del estado) y su alianza política con el reo y ex presidente Arnoldo Alemán (1997-2002).
Tras recibir la denuncia y reafirmar el acompañamiento a Cardenal, la doctora Vilma Núñez de Escorcia, presidenta del Cenidh, lamentó que la represión que antaño hiciera la dictadura somocista con los temidos Becat, se refleje ahora a través de las instituciones estatales dominadas por Ortega.
Núñez hizo además un llamado a estar pendiente de lo que pueda ocurrir este fin de semana porque no descartó que Cardenal pueda ser llevado a la cárcel.
El abogado defensor Boanerges Ojeda, anunció por su parte que introducirá un recurso de revisión extraordinaria, aunque aclaró que este mecanismo no suspende la acción de Rojas, Juez Primero de Distrito de lo Penal de Managua, quien advirtió al poeta Cardenal que pagase al fisco una multa de 20 mil córdobas (poco más de U$1,000) o de lo contrario procedería con medidas cautelares en su contra.
Ojeda aclaró que lo correcto para aplicar esa sentencia es que Rojas traslade la causa a un Juez de Ejecución y según su criterio una sentencia de ese tipo puede tomar varias semanas, no obstante, el judicial sandinista dio un plazo de 72 horas a Cardenal para cumplir con el fallo.