Unas cinco mil familias del departamento de Granada se han sostenido tradicionalmente de sus talleres de muebles. Finos ebanistas y artistas en el ramo han sido expositores de la calidad a nivel internacional por más de cinco décadas, según un estudio, pero ahora los asfixia la falta de materia prima y otras situaciones adversas.
El estudio fue realizado por el Instituto de Investigación y Desarrollo (Nitlapan), de la Universidad Centroamericana (UCA), en el marco del programa Comercio y Pobreza en Latinoamérica, COPLA, Nicaragua.
Éste persigue insertar al sector en mercados de exportación.
Unos cincuenta trabajadores de la madera participaron del taller Presentación e Intercambio de Resultados de Mueble-Madera, para discutir las problemáticas y buscar soluciones, con base en las políticas públicas y de cooperación.
SIN APOYO PARA LA COMERCIALIZACIÓN
Gustavo Rodríguez, presidente de la cooperativa Mueble Arte, se quejó de la falta de materia prima y de apoyo para la comercialización.
Esta cooperativa trabaja con 14 artesanos todo tipo de muebles, réplicas de roperos antiguos, puertas y ataúdes.
Usan madera de cedro, pero ante la veda trabajan con maderas alternativas como el genízaro, roble, guácimo y guapinol, que también se consiguen a precios elevados.
Rodríguez dijo que no tienen mercado fijo. Trabajan en hoteles de la zona y de San Juan del Sur, Rivas, pero ahora enfrentan el problema que muchos extranjeros han creado talleres de mueblerías y se les han llevado la mano de obra calificada que antes trabajaban en sus cooperativas.
SIN MERCADO PARA CONSEGUIR MADERA
Welbin Romero, investigador de Nitlapan, explicó que el estudio también indica que hay cerca de cien talleres funcionando en la ciudad, de los cuales solamente 85 están registrados por Inpyme.
Dijo que en la ciudad no se encuentra madera para trabajar en ninguna parte y los tres aserríos que existían dejaron de funcionar y por tanto los artesanos trabajan con madera conseguida de forma ilegal.