El presidente Daniel Ortega recibió ayer las cartas credenciales del nuevo embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, ocasión que aprovechó para plantearle algunas “reglas del juego”.
Mientras Callahan pidió a Ortega “discutir nuestras diferencias de una manera respetuosa”, el mandatario le solicitó de forma indirecta “no injerencismo” en los asuntos internos del país, principalmente en el proceso electoral de noviembre próximo.
Durante la inauguración de un proyecto vial en Matagalpa, donde participó Callahan, éste realizó un recuento sobre la cooperación de su país en Nicaragua, cuyo monto supera a los 500 millones de dólares anuales.
El diplomático expresó: “Estados Unidos busca apoyar a los nicaragüenses en su esfuerzo por fortalecer su democracia y desarrollar su economía. Todo esto basado en el diálogo maduro y el respeto mutuo”, palabras que fueron aplaudidas por los presentes.
“Nuestro compromiso con el pueblo nicaragüense no es mera retórica, es un política traducida en hechos, son palabras que resultan en programas, son intenciones hechas realidad”, precisó Callahan.
“Debemos tomar en cuenta que no siempre vamos a estar de acuerdo en todo (...) De hecho estoy casi seguro de que vamos a disentir (...) pero cuando eso ocurra espero que podamos discutir nuestras diferencias de una manera respetuosa”, insistió.
Tras el acto, Callahan fue consultado por LA PRENSA sobre el caso de los Sam-7, y afirmó que esperan reabrir las negociaciones.
“Estamos dispuestos a seguir con las negociaciones, porque para nosotros es una buena propuesta y ojalá que tenga la oportunidad de hablar con oficiales del Gobierno nicaragüense para averiguar si es posible en el futuro próximo abrir o reabrir las pláticas”, expresó.
TAMBIÉN PIDE RESPETO
Ortega dio la bienvenida a Callahan, a quien calificó de “hermano” y seguidamente expresó: “Algunos dirán cómo les decís hermanos, Daniel, a los yanquis. Sí, somos hermanos. Todos los que vivimos en este planeta somos hermanos. Que tenemos diferencias: sí tenemos diferencias y no las ocultamos”.
“Nosotros hemos dicho, y lo dijimos desde el primer momento allá en los años 1979 cuando triunfó la revolución: queremos relaciones respetuosas con los gobiernos de Estados Unidos”, añadió.
En respuesta a uno de los presentes que gritó el nombre del actual candidato a la Presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, Ortega expresó: “Mirá, nosotros no nos metemos en las elecciones de Estados Unidos, porque no nos gusta que se metan en nuestras elecciones, hay que respetar, hay que respetar. Así como a nosotros no nos gusta que se metan en nuestras elecciones, tampoco nosotros no nos podemos estar metiendo”.
El mandatario también aseguró que el vicecanciller nicaragüense Manuel Coronel, y la embajadora Francesca Mosca han sostenido reuniones para despedirla, tras cumplir su misión en esta región.
“Ella ha estado al frente de la situación (como representante de la Unión Europea) y ha habido mucha polémica con ella porque aquí todos tenemos derecho a opinar, pero el que habla debe estar dispuesto a que le respondan y a escuchar”, sostuvo Ortega.