Al menos 60 miembros de la Mesa Nacional de Gestión de Riesgo (MNGR) de todo el país se reunieron ayer para ampliar sus conocimientos, especialmente en materia de prevención de desastres.
La reunión formó parte de otras que se dieron simultáneamente en el resto de países centroamericanos, dentro del Programa de Fortalecimiento de Capacidades para la Gestión de Riesgo.
El objetivo de dichas reuniones era actualizar a los representantes de instituciones de servicio público en temas de gestión de riesgo, para que éstos reprodujeran los conocimientos en sus municipios de origen.
En Nicaragua los temas destacados fueron los relacionados con la ubicación de asentamientos humanos, que tuvieron como expositores a expertos cubanos en infraestructura, meteorología y vulcanología.
Adrés Olivera, de la Universidad Central de las Villas, de Santa Clara, Cuba, expresó que Nicaragua tiene debilidades que comparten casi todos los países del mundo, y es que la gente se asienta sobre sitios de riesgo —como laderas— y luego culpa a la naturaleza de lo que ocurre. En otras palabras, recomendó que los nicaragüenses aprendan a identificar los sitios de riesgo antes de elaborar cualquier desarrollo urbanístico o incluso asentamiento humano espontáneo.
Guadalupe Rodríguez, de la Red Centroamericana de Información sobre Desastres (Candhi), comentó que la idea final de estas reuniones es que los municipios se apropien del tema de gestión de riesgo, para enfrentar incluso los desastres silenciosos, como la desertificación o la destrucción de cuencas, de manera que se realice un ordenamiento territorial que garantice seguridad.
René Ramos, coordinador técnico regional de Gestión de Riesgos para Centroamérica, afirmó que la importancia de estas reuniones también radica en que se tomen en cuenta las respuestas ante situaciones de impacto por desastres, como la seguridad alimenticia, entre otros.