Las víctimas identificadas del accidente aéreo del aeropuerto de Madrid, ocurrido el miércoles 20, son ya 119 y queda por determinar la identidad de 35, proceso que se ha tardado en las últimas horas debido al mal estado de los cuerpos pendientes de verificar, según informaron ayer fuentes conocedoras de los trabajos.
El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, garantizó que los profesionales que trabajan para identificar a los fallecidos están actuando con rigor y diligencia.
El funeral por los 154 fallecidos previsto el 1 septiembre en la catedral madrileña de La Almudena se retrasó al día 11 dada la dificultad para que la identificación se complete esta semana.
De los 14 heridos que permanecen hospitalizados, dos continúan muy graves, uno grave, tres estables dentro de la gravedad, uno grave con evolución favorable y siete en evolución favorable.
Mientras, continúan las investigaciones de la Policía y de una comisión internacional para encontrar las causas del accidente.
Hasta el momento varios indicios llevan a pensar que el aparato despegó sin potencia suficiente.
El avión despegó del aeropuerto de Madrid medio kilómetro después del punto reglamentario para tomar aire.
Un primer informe entregado por la Guardia Civil al juez encargado, que contiene el testimonio de 10 controladores y seis de los heridos, indica que el comandante y el piloto del avión no mencionaron ningún problema a la torre de control del aeropuerto. Eso lo confirmarán con la grabación de las cajas negras.