El comandante en jefe del Ejército, general Omar Halleslevens, prefirió no comentar si un posible retiro de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA) afectará o no el proceso de desminado en el país.
Poco antes, el jefe militar manifestó que para concluir el desminado el próximo año necesitan entre 6.2 millones y 6.5 millones de dólares.
Reconoció que de no conseguir esos fondos, el proyecto de declarar a Nicaragua libre de minas no podría lograrse el próximo año y el Ejército debería readecuar el proyecto.
“Algunos países a través de la OEA han apoyado al desminado, en la parte política, eso yo debo decirte que nosotros no nos metemos, no nos gusta inmiscuirnos en la parte política”, sostuvo Halleslevens.
El pasado fin de semana, el presidente Daniel Ortega amenazó con esa posibilidad, ante las afirmaciones del secretario general de esa organización, Miguel Insulza, de que revisarían la exclusión de partidos políticos en el país para participar en las próximas elecciones municipales.
Además, una comisión de ese organismo analiza la denuncia de Zoilamérica Narváez, hijastra de Ortega supuestamente violada por éste.
El jefe militar explicó que el proceso de desminado en Nicaragua se ha atrasado, primero porque en registro mantenían la existencia de casi 136 mil artefactos explosivos, pero en el desarrollo del programa han descubierto una serie de campos minados que no estaban en los archivos del Ejército.
Aduce que fueron sembrados por miembros de la Resistencia Nicaragüense o por algunos soldados del Ejército que en el transcurso de la guerra fallecieron.
Es por ello que el plan inicial, de destruir unas 136 mil minas, les llevó a destruir 147 mil artefactos, por lo que el mismo se fue postergando en su fase final.
“Creo que el próximo año, si todo sale como tenemos planificado, si hay los fondos de apoyo internacional, el cuerpo de ingenieros estaría concluyendo el plan de desminado humanitario. Si estos fondos no son en su totalidad como se tenían planificado, pues, se postergaría para el siguiente año, pero ya en cantidades menores”, manifestó el jefe militar.
Halleslevens reconoció que la OEA les ha estado apoyando “con algunos fondos para el desminado”, aunque expresó que algunos países lo han hecho de forma bilateral.
Ante la insistencia de los periodistas sobre la afectación a este programa en caso de que llegara a cesar el apoyo a Nicaragua a través de la OEA, indicó: “Hemos tenido algunos países que dan de forma bilateral para el desminado, yo creo que el desminado trasciende a cualquier cosa; es una tarea a la cual estamos abocados, no sólo el Ejército, sino que también el país y muchos países donantes, están también abocados a esa tarea”.
El jefe del Ejército dijo también estar de acuerdo con la propuesta del presidente Daniel Ortega a Estados Unidos, para la destrucción de los misiles Sam-7.
A su criterio, la variante en la posición gubernamental en el tema de los misiles no afecta la relación con Estados Unidos.