En los últimos dos días, la Alcaldía de Managua y las autoridades nacionales de salud y ambiente comprobaron que sólo un 25 por ciento de las chatarreras en la capital está cumpliendo con las normas de higiene.
Los resultados de la reciente inspección de la Alcaldía revelan que los dueños de la gran mayoría de las chatarreras no drenan las aguas que se acumulan en los desechos, tampoco le dan tratamiento al agua que se acumula en los techos, las zonas no son cerradas y la chatarra está en contacto con el suelo.
Además, el descargue del material de reciclaje sigue siendo un obstáculo vial para quienes circulan o viven en las zonas aledañas a las chatarreras, según se comprobó en las inspecciones realizadas por la comuna capitalina, el Ministerio de Salud (Minsa) y el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena).
Las inspecciones de los centros de acopio se realizan desde hace más de un año, como parte de un plan integral de ordenamiento de las chatarreras que hasta la fecha ha dado pocos resultados.
En Managua hay unas 60 chatarreras legales y más de 300 ilegales. La gran mayoría de estos sitios se encuentra en los patios de viviendas ubicadas dentro del casco urbano de la capital, según los datos de la comuna.
Gerald Pentzque, director de Medio Ambiente y Urbanismo municipal, indicó que el ordenamiento de las chatarreras responde a la política de “sacarlas” del casco urbano.
“De manera general, las chatarreras contaminan el medio ambiente y generan una gran cantidad de insectos que repercuten en la salud pública, entonces queremos alejarlas de la zona habitada”, indicó Pentzque.
Ninguna de las instituciones involucradas en el ordenamiento de las chatarreras ha logrado trasladar esos puestos a zonas alejadas del casco urbano.
El Minsa ya emitió una resolución que obliga a todas las chatarreras a legalizarse antes del próximo año.