El Ministro de Medio Ambiente de Brasil, Carlos Minc, ratificó esta semana que Brasil prohibirá nuevas plantaciones de caña de azúcar en El Pantanal, el humedal más grande y probablemente el ecosistema más rico del mundo.
“El Pantanal no se convertirá en una zona de plantación de caña. No se va a instalar ninguna central allí. Toda la zona va a ser protegida”, prometió el ministro durante la inauguración de una estación para el tratamiento de residuos en Río de Janeiro.
Minc negó así versiones de prensa, según las cuales el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva estaba estudiando permitir la extensión de las plantaciones de caña de azúcar y la instalación de ingenios azucareros y productores de etanol en esas zonas de delicado equilibrio ecológico.
El Pantanal cubre partes de Bolivia y Paraguay, pero Brasil cuenta con la mayoría de los 200 mil kilómetros cuadrados que lo conforman y que se localizan al Oeste del país.
A comienzos de agosto el Gobierno anunció un proyecto de ley que pretende prohibir oficialmente la implantación de nuevas fábricas de etanol y plantíos de caña en El Pantanal y en zonas de la Amazonía.
Minc aseguró además que, en torno a El Pantanal, se establecerá “una zona de protección” del ecosistema y que los plantíos ya existentes dentro de ese cerco van a ser conservados, pero tendrán que adaptarse y usar cada menos productos tóxicos.
En las zonas elevadas de la región de El Pantanal (Estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul), sólo va a ser permitido el “plantío directo”, sin uso de maquinaria ni productos químicos o agrotóxicos, afirmó.
En las regiones de llanura inundable estará prohibido cualquier tipo de plantación de caña, para evitar el proceso de erosión y contaminación de los cauces de los ríos, explicó.
ECOSISTEMA AMENAZADO
El vulnerable ecosistema de El Pantanal está amenazado por la constante expansión de la frontera agrícola y ganadera, según grupos ecologistas y militantes de la lucha campesina.
El peligro que puede representar la expansión de los cultivos de caña en áreas ecológicas protegidas es una de las principales críticas que recibe Brasil desde foros internacionales.
Este país es el mayor productor, exportador y consumidor del mundo del etanol de caña, un combustible alternativo de origen vegetal que compite con la gasolina.
No obstante, la mayor parte de las cerca de 6.5 millones de hectáreas sembradas de caña en Brasil están en el Estado de Sao Paulo, en el sureste, lejos de la frontera del bosque amazónico y de la reserva ambiental de El Pantanal.
Brasil, segundo fabricante mundial de etanol detrás de Estados Unidos, produjo 18 mil millones de litros de etanol y exportó tres mil millones de litros en 2007.