La Contraloría General de la República (CGR), en un informe, indicó que Costa Rica tiene deficiencias en los sistemas que regulan la "entrada, permanencia y salida de personas del país". En el informe se dice que hay extranjeros que ingresan al país en condición de no residentes, pero permanecen en el territorio nacional por periodos mayores a los que la ley les permite.
Aunque no lo dice el informe, ésta es una forma que entran miles de nicaragüenses a trabajar. Compran visa de turistas y ya estando en el país, se buscan un empleo.
La CGR también indicó que el país no tiene mecanismos "efectivos que permitan garantizar que los extranjeros que son formalmente invitados a salir del país, cumplan con tal requerimiento en los plazos establecidos".
"Hay personas deportadas que ingresan nuevamente al país, sin que haya transcurrido el plazo impuesto por la ley", añadió el informe. El plazo de reingresos a Costa Rica para extranjeros que hay sido deportados es de 10 años.
Otra "regaño" a migración es que la información contenida en la base de datos que respalda los movimientos migratorios de las personas, no se encuentra actualizada y muestra inconsistencias que comprometen la integridad de los mismos.
Además, se carece de un sistema de información automatizado que contenga la información relacionada con los beneficiarios de visas consulares, para que los oficiales de migración tengan mayores elementos al autorizar el ingreso de extranjeros con visa consular.
"Muchos extranjeros residentes en el país portan cédulas de residencia vencidas lo que limita el control migratorio", añade el informe.
El director de Migración y Extranjería, Mario Zamora, explicó que en algunos señalamientos ya han mejorado, como un sistema llamado APIS que permite el reconocimiento en el aeropuerto internacional Juan Santamaría.
También explicó que en el caso de las cédulas de residencias vencidas, desde junio anterior se empezó un nuevo periodo de ravalidación de este documento.