El canciller por la Ley, Manuel Coronel Kautz, pidió ayer al nuevo embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, no interferir en los asuntos internos del país.
“Que no sea injerencista, como no debe ser ninguno, y ellos entienden eso”, respondió Kautz al ser preguntado por periodistas sobre lo que esperan del recién llegado diplomático estadounidense.
Durante la entrega de las copias de estilo de las cartas credenciales de Callahan a la Cancillería, Coronel Kautz dijo ayer tarde que “un día de éstos” el presidente Daniel Ortega va a recibir al embajador.
“Intercambiamos visiones de todo y tenemos muy buena relación. Ustedes saben que hemos tenido excelente relación con Estados Unidos desde que comenzó nuestro Gobierno”, dijo Coronel.
Añadió que es bastante probable que Ortega reciba a Callahan en un acto público, como acostumbra hacer con los embajadores.
En tanto, Callahan dijo que por ahora no podía dar muchas declaraciones, porque aún el mandatario nicaragüense no recibe sus cartas credenciales.
Sin embargo, reitero que es “un placer estar en el país y tengo muchos deseos de trabajar con el Gobierno y pueblo de Nicaragua”.
“Ha sido un placer conocer al vicecanciller (Manuel Coronel Kautz) y pudimos intercambiar ideas y no debo comentar hasta que haya presentado mis credenciales ante el presidente Ortega, y yo tengo entendido que va a ser dentro de poco”, declaró Callahan.
Enfatizó en que estará dispuesto a “contestar todas las preguntas” cuando presente sus cartas credenciales.
Ortega anunció hace dos semanas que recibirá las credenciales de Callahan con la misma prontitud que la administración del Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, lo hizo con el embajador de Nicaragua en Washington, Arturo Cruz.
“No lo hicieron esperar, en un gesto de respeto”, comentó Ortega en Jinotega.
VICE DESPISTADO
Durante el breve encuentro de ayer entre Coronel y Callahan, reporteros gráficos pidieron a ambos un saludo. Entonces Coronel, un tanto confundido, saludo a las cámaras moviendo la mano derecha abierta y en alto, como indicando adiós, y dejó a Callahan con la mano extendida, lista para estrechar la del vicecanciller.
Callahan llegó a Managua el pasado 21 de agosto y dijo que espera “continuar construyendo relaciones maduras, respetuosas y de beneficio mutuo” entre ambos países.
Comentó que espera “mostrarle” el país a sus hijos mayores, familiares y amigos que planean visitarle durante su estadía en Nicaragua.
También señaló que así como el gran poeta Rubén Darío tituló una de sus obras como Salutación al Optimista, él también es optimista.
“Yo también soy optimista, alguien que cree que el futuro será más próspero, más justo, más democrático y más pacífico que el pasado”, señaló.
Callahan, que sustituye al embajador Paul Trivelli, ha sido diplomático en Bagdad, San José, Tegucigalpa, Londres, Atenas y Roma, entre otras embajadas de Estados Unidos.
Antes de ser embajador, Callahan fue el primer asociado de diplomacia pública en la Escuela de Periodismo y Asuntos Públicos de la Universidad George Washington.
Además, fue director de Diplomacia Pública en la Oficina del director nacional de Inteligencia.
Callahan fue agregado de prensa de la Embajada de Washington en Honduras durante los años ochenta, desde donde EE.UU. apoyó a la Contra.
El embajador de Estados Unidos en Honduras, entonces, era quien luego fue director del Consejo de Inteligencia Nacional y actual “número dos” del Departamento de Estado, John Negroponte.
Callahan es antiguo funcionario del servicio exterior norteamericano y ahora está por cuarta vez en América Latina.