La vigilancia intensiva ejecutada entre viernes y domingo en Managua, permitió a la Policía no sólo la captura de 727 personas por diversas causas, sino la ocupación de 97 armas de fuego y 36 armas blancas.
De éstos, más de 100 fueron trasladados a celdas policiales, por hechos delictivos. Y otras 30 fue porque existía orden judicial en su contra.
Entre los barrios vigilados destacan San Judas, Camilo Ortega, El Recreo, Laureles Norte y Sur, La Primavera, Villa Progreso, Villa Reconciliación, Las Torres y el Jorge Dimitrov.
El segundo jefe de Managua, comisionado Adolfo Marenco, explicó que ejecutarán estos planes de forma permanente, en saludo al 29 aniversario de la Policía.
El jefe policial sostuvo que el plan les permitió un mayor control a expendios de droga. Al tiempo que suspendieron el permiso a 15 expendios de licor, por infringir la ley.
El jefe policial salió al paso a críticas de que únicamente se incrementa la vigilancia en fechas como la actual, con motivo del aniversario policial, pues recordó que durante el primer semestre esa institución desarrolló 272 planes operativos.
Ante los señalamientos sobre la presencia de oficiales portando subametralladoras Uzi que resguardan semáforos y rotondas en rutas donde circulan funcionarios de altos cargos del Gobierno, Marenco explicó que esto es debido a que en el plan participan diferentes especialidades, como las fuerzas especiales que normalmente emplean tácticas, técnicas y armas no comunes.
“Hemos integrado la labor de vigilancia, en el sentido de que participan en los planes preventivos, personal de las especialidades nacionales”, dijo.
Explicó que trabajan en función de la protección de la ciudadanía en general “y de protegidos en particular, según el caso. Pero ese policía que está en un lugar “x”, puede actuar ante cualquier situación, como puede, por ejemplo, un agente de tránsito actuar ante cualquier delito”.