La Alcaldía de Managua ya empezó una revisión del plan de atención de emergencias, ante la llegada del periodo lluvioso más fuerte en el año.
Luego que la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Atención y Prevención de Desastres (Sinapred) orientara la revisión de los planes de respuesta con que cuenta cada municipio, y la formación de los comités locales para actuar rápidamente ante una emergencia, la comuna capitalina creó oficinas de atención a desastres en cada distrito de la capital.
A la fecha, las autoridades municipales de Managua también están habilitando la instalación de un puesto de mando permanente en la delegación central de la comuna.
“Pretendemos obtener la información con más rapidez, porque eso nos va a ayudar a actuar de manera más rápida y efectiva”, declaró el Vicealcalde de Managua, Felipe Neri Leiva Orochena, al ser consultado sobre el caso.
Aunque el Vicealcalde admitió la carencia de recursos, especificó que ya se han realizado varios simulacros de emergencias, lo cual ayudará a focalizar de mejor manera los recursos y los resultados.
“Los simulacros nos están ayudando a identificar qué puntos deben ser prioritarios”, indicó Leiva Orochena, quien recordó que hace algunos días Defensa Civil y la delegación municipal del Distrito Seis de la capital hasta realizaron un simulacro de emergencia por terremoto.
LOS DAÑOS CAUSADOS
Las lluvias de los meses anteriores causaron serios daños y pérdidas superiores a los veinte millones de córdobas.
Como consecuencia, la comuna debió invertir varios millones para reparar algunos daños. Sin embargo, la mayor parte del sistema vial y de drenaje sigue inseguro.
“Sabemos que si las lluvias vienen fuertes, van a haber daños en puntos que ya se dañaron con las lluvias de los meses anteriores”, advirtió el funcionario municipal.
La pista El Dorado seguirá siendo el talón de Aquiles, porque si las lluvias caen con mucha fuerza podría ocurrir lo que siempre pasa: kilómetros de adoquines arrancados por las corrientes de esa zona.
Sin embargo, la comuna ya invirtió unos nueve millones para evitar más inundaciones en otros puntos vulnerables como la pista suburbana, el Hospital Roberto Calderón y el barrio Ayapal.