Los días nublados podrían extenderse a partir de hoy, por la entrada de la onda tropical número 28, y las lluvias podrían ser más frecuentes que el año pasado, debido a la activa temporada de huracanes que le espera a Nicaragua entre septiembre y noviembre.
Esto es lo que espera el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), según Salvadora Martínez, directora de Meteorología Sinóptica, basada en las proyecciones de la temporada de huracanes 2008 y las estadísticas de 2007.
Martínez mencionó que este año la temporada de huracanes aparenta ser más activa, debido a que ya se han formado siete sistemas de alta intensidad lluviosa, de ellos dos fueron huracanes y cinco tormentas tropicales, mientras en 2007 se habían formado cinco.
Una temporada activa de huracanes para Nicaragua es prácticamente sinónimo de muchas precipitaciones, dijo la meteoróloga, ya que coincide con la época húmeda del año, de manera que hay más de una razón para esperar lluvias en lo que resta del año, por lo menos hasta noviembre.
Ejemplo de esto es lo que el Ineter pronosticó para las próximas horas. A pesar de Gustavo —que hasta la tarde de ayer era una tormenta tropical que no afectaría al territorio nacional—, los especialistas esperaban precipitaciones por causa de la onda tropical número 28 de la temporada.
Esta onda se encontraba sobre San Andrés al mediodía de ayer e ingresaría en horas de la noche en la Costa Caribe. Martínez expresó que este fenómeno tenía una estructura débil, por lo que esperaban lluvias dispersas y ligeras, aunque más fuerte en el Atlántico. Las proyecciones eran de que saldría esta tarde del país, pero sus remanentes causarían algunas precipitaciones.
GUSTAVO “EL RARO”
El Ineter también emitió una nota informativa en la que confirmó que hasta la tarde de ayer Gustavo no representaba peligro para Nicaragua, ya que su centro se localizaba a 1,450 kilómetros al noreste de Bilwi.
Gustavo es raro, según Martínez, porque en tres horas se convirtió en tormenta tropical. En ese corto tiempo la velocidad de sus vientos pasó de 55 kilómetros por hora, a 95 kilómetros por hora.