Cientos de fans brasileños se manifestaron el día sábado en el centro de Sao Paulo para protestar por la disolución de la banda juvenil mexicana de música pop RBD.
El grupo musical, que en cuatro años desde su fundación ha vendido cerca de diez millones de discos en todo el mundo, anunció su adiós definitivo el pasado 15 de agosto.
La manifestación de Sao Paulo estuvo integrada en su mayoría por adolescentes, armados con coloridos carteles en los que pedían que la banda continúe y en donde recordaban el nombre de alguna de sus canciones más populares.
“Es una corriente mundial de los fans, no queremos que se separen, de modo alguno”, afirmó Naiara Santos, estudiante de 16 anos, durante la manifestación que recorrió la Avenida Paulista, principal arteria de Sao Paulo, según recogió el portal de noticias G1.
Otra joven de 16 años, Aline de Souza, dijo que no se creía que vayan a dejar de existir. “Unos dicen que el problema son los productores, otros dicen que ellos quieren ganar más dinero y, por eso, van a comenzar carreras en solitario”, explicó.
La noticia de la separación de la banda se ha visto rodeada por la polémica a raíz de las declaraciones de varios miembros del grupo, como Anahí, que dejaban entrever que no deseaban poner fin al proyecto. La rubia cantante convocó a una marcha mundial para pedir la continuidad de la banda, pero después de ser “regañada” —no especificó por quién— rectificó y pidió a los fans que no salieran a la calle.
Aún así, hay marchas convocadas en distintas ciudades de México, España, Estados Unidos y Brasil, principalmente. Los fans, a través de los foros, atribuyen la decisión de finiquitar RBD a los deseos de Pedro Damián, el productor, para promocionar a la Nueva Banda Timbiriche.
Este grupo, formado por jóvenes elegidos en un “reality show” de Televisa, pretende ser el sustituto de Timbiriche, la formación que puso a bailar a todo México en los ochenta.
Timbiriche se reunió recientemente (a excepción de Paulina Rubio y Thalía) para una gira que despertó de nuevo las pasiones de sus millones de antiguos aficionados.
Uno de los admiradores de RBD consideró a la Nueva Banda Timbiriche “una copia barata”.
Sobre si la noticia de la separación puede ser una estrategia comercial, algunos aficionados admitieron que es posible. “Si lo es, pues qué mala onda (intención), ya me hicieron llorar”, apuntó una joven frente a las puertas de Televisa.
A su lado, una cartulina sentencia: “La magia no se acaba sólo por órdenes”.