El ex canciller Emilio Álvarez Montalván calificó como un “exabrupto” la amenaza del presidente Daniel Ortega de retirar a Nicaragua de la Organización de Estados Americanos (OEA), si este organismo emite alguna resolución sobre el desarrollo del proceso electoral en este país.
La reacción de Ortega es a propósito del compromiso del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, de presentar ante el Consejo Permanente de esa instancia, el problema originado con la exclusión de los partidos Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y Partido Conservador (PC) por parte del Consejo Supremo Electoral (CSE), para que no participen en las elecciones municipales de noviembre.
Montalván señaló que la actitud de Ortega “es una posición retadora muy peligrosa”, aunque no cree que pase a más, ya que renunciar a la OEA sólo afectaría al país, por ejemplo con un mal clima ante la inversión extranjera.
“No es nada nuevo que la OEA dé seguimiento a situaciones internas del país”, dijo.
Recordó que en el 2005, debido a la crisis surgida por las reformas constitucionales que restaban facultades al presidente Enrique Bolaños, Insulza envío al embajador Dante Caputo, y el mismo estuvo en Nicaragua, para buscar una salida.
Por su parte, el diputado Maximino Rodríguez desestimó que sea motivo suficiente el analizar el proceso electoral en Nicaragua, para que Ortega amenace con sacarnos de la OEA.
“Sólo en la mente de una persona que tiene cierto grado de paranoia”, estimó Rodríguez.
Mientras, para la disidente sandinista Mónica Baltodano las expresiones “virulentas” de Ortega ya “no son creíbles”.
Según Baltodano, esos discursos de Ortega son para tratar de “justificarse frente a las bases de su partido, con un enfoque de que está luchando contra el imperialismo y fuerzas externas”.
Por su lado, el diputado liberal Francisco Aguirre Sacasa indicó que detrás de esos ataques a la OEA, Ortega replantea la creación de un nuevo organismo hemisférico sin Estados Unidos, propuesta hecha en la pasada Cumbre de Río celebrada en la República Dominicana.
Aguirre Sacasa dijo que “ese concepto de una organización regional pero sin el poder hegemónico del continente”, es un sueño de Ortega y respaldado por el presidente Hugo Chávez.