Lo que pudo ser una estructura logística del narcotráfico a lo interno del país fue desarticulada por la Policía Nacional, en una operación que inició el pasado martes y continuó ayer en la capital.
La Policía denominó su actividad como Operación Búnker, y la misma es desarrollada en saludo a los 29 años de su fundación, cuya fecha es el 5 de septiembre.
Como parte de la operación, las fuerzas policiales allanaron al menos cuatro, de cinco viviendas contempladas en los planes policiales. Las casas están habitadas por personas vinculadas con el supuesto cabecilla de la red Alcides Alfonso Izabá Urroz, detenido desde el pasado martes, junto a su cónyuge Karen Emelda Ávalos Solís.
Los allanamientos se realizaron en el transcurso del día, permitiendo la Policía ocupar al menos siete vehículos y unas 16 escrituras de vehículos y propiedades.
Entre los allanamientos realizados destacó un taller que Izabá Urroz alquilaba y donde varios de los vehículos estaban listos para ser caleteados, confirmó la jefa de Relaciones Públicas de la Policía, comisionada mayor Vilma Reyes.
Tras varios meses de un trabajo “a bajo perfil”, en relación con la ofensiva que mantuvo el año pasado en contra del narcotráfico, la Policía ha tenido un nuevo repunte en su trabajo contra el narcotráfico.
La vocera policial explica que esto se debe a una estrategia de la institución de golpear el tráfico interno de la droga, según lo ha demandado la población.
La vocera policial recordó que como parte de la Operación Búnker, iniciada el pasado martes con los allanamientos de dos casas , una en reparto Miraflores y otra en Los Arcos—, incautaron 40 kilos de cocaína y más de ocho mil dólares, entre otros. En un informe preliminar de la Policía efectuado la misma noche del martes se habló de 70 kilos de droga.
La jefa de Relaciones Públicas de la Policía, comisionada mayor Vilma Reyes, dijo que presuntamente el cabecilla de la red logística es Alcides Alfonso Izabá Urroz, de 31 años, quien está detenido junto a su cónyuge y al menos cuatro personas más.
El pasado martes el jefe del Distrito Dos de la Policía, comisionado Sergio Gutiérrez, aseguró que hace unos meses Izabá Urroz fue deportado de Estados Unidos, supuestamente por vínculos con el tráfico de drogas.
Las autoridades no determinan si esta agrupación está relacionada con los casos recientes, el último registrado en la isla El Muerto, en el Lago de Nicaragua, pero Reyes expresó que no pueden descartar nada.
Asimismo, otras dos de las casas allanadas ayer están ubicadas en Satélite Asososca, a la entrada de Ciudad Sandino, con diferencia de una cuadra de distancia. Aquí habitaban parientes de Izabá, donde la Policía encontró documentos como una cédula de identidad, con una fotografía de éste, pero con nombre diferente.
También ocuparon pasaportes y 10 mil dólares, así como envolturas para empacar droga, informó la Policía en una nota de prensa. Indica la información que en una de las viviendas encontraron en un clóset de los cuartos, tres compartimentos donde se presume almacenaban estupefacientes.
Aparentemente los sospechosos arrestados desde el martes efectuaban el acopio y venta de la droga que presuntamente era obtenida a través de narcotraficantes de Guatemala y México.
UN TALLER PARA CALETEAR VEHÍCULOS
En el barrio José Dolores Estrada alquilaban un taller de enderezado y pintura, que era utilizado para la elaboración de caletas a vehículos de diferente tipo.
En ese lugar ocuparon siete vehículos, entre los que figuran un carro Daihatsu rojo, con placas M 111-174 y un Mercedes Benz deportivo, color negro, sin placas. Los otros cinco estaban siendo desarmados; también encontraron 16 escrituras de vehículos y propiedades, las que serán investigadas, informó la Policía.
Reyes señala que la ciudadanía se quejaba de que la actuación policial únicamente estaba dirigida al tráfico internacional, por lo que decidieron incidir en los corredores, infraestructura, logística y ruta utilizada por el narcotráfico a lo interno del país.