La ejecución de más de mil millones de córdobas asignados por el Estado a las alcaldías del país ha sido deficiente, según los resultados oficiales del sistema de Transferencias Municipales (Transmunic) del Ministerio de Hacienda.
El municipio de Waslala, en Jinotega, es el que tiene la peor ejecución. A través de las transferencias municipales, el Estado le asignó más de 18 millones de córdobas que deben ser invertidos en proyectos de desarrollo, sin embargo, a la fecha sólo ha ejecutado el 2.18 por ciento de esos fondos.
También hay otros municipios como Rancho Grande, en Matagalpa, que tenía asignados más de ocho millones para invertir en obras municipales y sólo ha ejecutado 9.49 por ciento. La municipalidad de San Fernando y Wiwilí, de Nueva Segovia, tienen mejores “calificaciones” y han ejecutado alrededor del 30 por ciento de la transferencia para proyectos.
A juicio del asesor económico de la Asociación de Municipios de Nicaragua (Amunic), Gilberto Lindo, las comunas pobres tienen dificultades con el acceso a la tecnología y eso dificulta la rendición de cuentas a Hacienda.
“En algunos casos, las alcaldías sí van actualizadas con la ejecución, pero no tienen acceso permanente a la tecnología, y entonces no pueden rendir cuentas de la ejecución al Gobierno. Aunque, hay varios municipios que sí tienen serios atrasos en la ejecución”, indicó Lindo.
LAS MÁS GRANDES TAMBIÉN
De acuerdo al informe oficial de Transmunic, las alcaldías más grandes del país también han tenido serios atrasos en la ejecución de las transferencias gubernamentales.
Tola, municipio de Rivas, tiene cero por ciento de ejecución de gastos de capital de los más de nueve millones de córdobas que el Estado puso a su disposición. El Gobierno local de Puerto Cabezas está en la misma situación, de los 19 millones de córdobas que tenía asignados, supuestamente no ha ejecutado ni un córdoba, según Transmunic.
La alcaldesa de Puerto Cabezas, Nancy Henríquez, del partido Yatama, defendió que en el caso de su municipalidad los retrasos en la ejecución se deben a la falta de documentación necesaria para las gestiones ante Hacienda.
“Con el huracán Félix (en agosto del 2007) nuestras oficinas fueron destruidas y perdimos la información necesaria para estos trámites. Pero ya la próxima semana habrá un informe más actualizada porque aunque tenemos retrasos sí estamos trabajando”, dijo.
El asesor económico de Amunic opinó que, pese a los números en rojo, existen altas probabilidades de que en el transcurso de este año las alcaldías aumenten la ejecución de los proyectos con los fondos estatales.