Diana y Mark López lograron ayer el bronce y la plata en el torneo de tae kwon do en Beijing-2008, con lo que, si su hermano Steven cumple los pronósticos este viernes, la familia estadounidense de origen nicaragüense conseguiría una histórica gesta en los Juegos Olímpicos.
Tras el tercer puesto de Diana en categoría hasta 57 kilos y la plata de Mark en 68 kilos, sólo queda que Steven complete este “podio familiar” con una más que posible presea de oro.
“¡Estoy contentísimo. Los dos menores ya hicieron su trabajo, ahora vamos por el oro”, dijo Jean, el mayor de todos, de 34 años, director técnico de sus hermanos.
No en vano, los López son conocidos en su país como “The First Family of American Tae Kwon Do”. Ese título con visos nobiliarios no llegó sin más, sino que es consecuencia del triplete de oro que lograron los tres en el Mundial de Madrid 2005.
El vínculo de la familia con este deporte viene desde la infancia de los tres hermanos.
Los padres, Julio y Ondina, dejaron su Nicaragua natal en 1972 para radicarse en Nueva York, donde nacieron los dos hijos mayores, Jean y Steven. Vinculado al gobierno de Anastasio Somoza, tras el triunfo de la Revolución Sandinista, el progenitor trabajó en diferentes actividades.
Fue así como la familia decidió trasladarse a Houston, Texas, donde se agrandó con la llegada al mundo de Mark y Diana, la “benjamina”. Después se instalarían en Sugar Land, donde residen actualmente.
Cuentan los biógrafos que la pasión familiar por el tae kwon do nació como consecuencia de otra, la de Julio, el padre, por las películas de kung fu, por lo que el garaje familiar se convirtió en un área de competición, aunque probablemente no alcanzara los 10x10 metros reglamentarios.
El actual entrenador de sus tres hermanos menores fue el primer laureado de los López, cuando en el Mundial de 1995 se quedó con la presea de plata.
Sin embargo, Steven, de 29 años, el mejor taewandoka de la última década, es quien lo ha ganado absolutamente todo, a nivel olímpico y mundial, a partir de Sydney 2000.
Steven comenzó a practicar este deporte con su padre y Jean con apenas 5 años. Luego, con el paso de los años, quien se graduara con honores en el High School de Sugar Land se hizo también conocido como el “Michael Jordan del tae kwon do”.
El único punto negro en la carrera de Steven, también considerado una especie de sex-symbol en su país, es que en 2006 fue suspendido por tres meses y tuvo que colaborar en un programa docente de lucha contra el dopaje.