Ni el aliento frenético de los chinos y la lluvia en Beijing pudieron con Kerri Walsh y Misty May-Treanor, sencillamente invencibles en el voleibol de playa.
Las estadounidenses revalidaron el jueves su cetro olímpico en la rama femenina tras vencer en la final 21-18, 21-18 a las chinas Wang Jie y Tian Jia y confirmaron que son las mejores del mundo.
Aparte de no ceder un solo set en siete partidos en los Juegos de Beijing, Walsh y May-Treanor extendieron a 108 su racha de victorias.
“Fue mejor con la lluvia”, declaró Walsh. “Nos sentimos como unas guerreras. La presión de jugar contra las chinas lo hizo más intenso”.
A primera hora, las chinas Xue Chen y Zhang Xi atraparon la presea de bronce tras superar 21-19, 21-17 a las brasileñas Talita Rocha y Renata Ribeiro.
Walsh y May-Treanor se encargaron de frustrar la ilusión china de un oro al dominar con claridad el duelo decisivo, en una arena mojada en el estadio del parque Chaoyang. “Desde que la pelota picó en Atenas, nos propusimos repetir como campeonas olímpicas”, declaró May-Treanor. “Somos las primeras en hacerlo”.
Las estadounidenses anotaron tres puntos en fila para quebrar un empate 17-17 en el primer set. China sobrevivió un set hasta que May-Treanor clavó un spike por la raya para sentenciar el parcial. De ahí en adelante no tuvieron más problemas.
En el choque por el bronce, Renata y Talita no lograron neutralizar el ataque de la pareja china, que se mantuvo al frente en el marcador la mayor parte del partido.
“Estoy muy molesta conmigo misma porque no jugué bien y realmente quería subir al podio y tener la medalla”, dijo Renata. Talita destacó que cometieron errores “en momentos cruciales”.