Verónica Campbell-Brown salió disparada de los bloques con un arranque devastador y se encaminó a una victoria cómoda con la que revalidó ayer su título de los 200 metros, en otra jornada nefasta para Estados Unidos en las pruebas de velocidad del atletismo olímpico.
Corriendo junto a la estadounidense Allyson Félix, quien era la favorita, la jamaiquina tomó la delantera de entrada y no la cedió.
A la derrota de Félix se sumó la eliminación del relevo masculino de 4x100 de Estados Unidos, que dejó caer el bastón en las eliminatorias y no se clasificó a la final de hoy.
Jamaica ha ganado las cuatro pruebas individuales de velocidad pura en estos juegos, ya que Usain Bolt triunfó en los 100 y los 200 masculinos, en ambos casos con récords mundiales, y Shelly Ann Fraser los 100 de mujeres.
Corriendo en pista mojada por una lluvia, Campbell-Brown cronometró 21.74 segundos, el mejor tiempo en una década, y se alzó con su quinta presea olímpica.
Félix tuvo un arranque fatal y jamás se acercó a la jamaiquina. La estadounidense, no obstante, se llevó la medalla de plata con 21.93 y Kerron Stewart el bronce con 22.00.
La jamaiquina Stewart también ganó plata en los 100.
Poco después de la final de los 200 femeninos, se hizo la ceremonia de premiación de los 200 masculinos ganados por Bolt el miércoles, lo que contribuyó dar un aire de fiesta jamaiquina al estadio Nido de Pájaro.
Campbell-Brown tiene una personalidad diametralmente opuesta a la del fanfarrón de Bolt y apenas si levantó los brazos cuando se anunció su nombre poco antes de la carrera. Su festejo tras el triunfo fue igualmente mesurado.
Jamaica sigue empatada al tope de la columna del oro con Rusia, ambas con cinco preseas. Las rusas añadieron su quinto oro cuando Olga Kaniskina ganó la marcha de 20 kilómetros con récord olímpico, a pesar de que la prueba se hizo con lluvia.
La lluvia mermó por la tarde y en la sesión nocturna hubo apenas una leve llovizna.
Kaniskina lideró de punta a punta y cronometró 1:26:31.