Un policía con una herida de consideración en el cráneo y un ciudadano con el fémur fracturado por impacto de bala, fue el saldo que dejó esta mañana una batalla campal, escenificada frente a la Municipalidad de Chichigalpa, entre agentes de la Policía Nacional y taxistas que protestan desde hace más de un mes en esa ciudad.
Al Hospital España de Chinandega fue traslado el taxista Domingo Esquivel Santamaría, de 27 años y miembro de la Cooperativa Flor de Caña, quien ingresó con un balazo en la pierna derecha y fractura de fémur.
En el mismo centro asistencial también es atendido el oficial Wilmar Medina, de 28 años, quien fue golpeado por los transportistas con un tubo de los que se utilizan para lanzar morteros, lo que le causó una herida profunda en el cráneo.
La trifulca comenzó cuando las autoridades intentaban calmar los ánimos de los taxistas, que protestan desde hace 42 días ante la Alcaldía de Chichigalpa, por la entrega de 110 concesiones de taxis, mototaxis y triciclos para el transporte público.
Los transportistas se plantaron hoy desde temprano frente a la Alcaldía y comenzaron a lanzar morteros al aire, por lo que el alcalde Wilfredo Rostrán, solicitó la ayuda de la Policía Nacional.
El pleito entre policías y taxistas comenzó cuando el agente Medina intentó despojar de un lanzamortero a uno de los protestantes, siendo atacado de inmediato por un grupo transportistas que le propinaron un golpe en la cabeza con otro tubo y lo patearon en el suelo.
En la trifulca resultó herido Esquivel Santamaría y también se detuvo a los ciudadanos Juan Lacayo y Alberto Navas, ambos taxistas de la Cooperativa Flor de Caña.
La Policía Nacional envió hoy refuerzos desde Chinandega, aunque la situación en Chichigalpa aparentemente volvió a la calma, indicó el segundo jefe de la Policía de Chinandega, comisionado Lee Edwin López.
De momento, los transportistas se mantienen en los alrededores de la Alcaldía de Chichigalpa.