QUITO.- El presidente Rafael Correa saludó hoy el anuncio de Estados Unidos de que retirará sus tropas antes de lo previsto de la base ecuatoriana de Manta, desde donde combaten el narcotráfico, y reiteró su rechazo a cualquier presencia militar extranjera en su país.
"Eso es una buena noticia, de acuerdo al tratado, nosotros teníamos que anticipar a Estados Unidos que ya no íbamos a renovar el acuerdo y éste finalizaba en noviembre de 2009, pero tenían un año más para irse", comentó Correa en una entrevista con radio La Luna.
El miércoles Washington, a través de su cónsul en el puerto de Guayaquil, anunció que abandonaría la base de Manta antes de noviembre del próximo año, cuando vence el plazo fijado por el gobierno ecuatoriano.
A finales de julio, Quito notificó a las autoridades norteamericanas su decisión de no renovar el convenio que autoriza a los militares norteamericanos a combatir el narcotráfico desde territorio ecuatoriano. Correa se hizo eco de la advertencia estadounidense de que la decisión dejaría un hueco en la lucha antidrogas y le aconsejó llevar los puestos de operaciones a los países productores de narcóticos.
"Si quieren control del narcotráfico, que pongan la base en los países que producen drogas, pero Ecuador no es productor de drogas", sostuvo.
Asimismo, insistió en que la decisión de su gobierno frente al tema de la soberanía "es no tener soldados extranjeros en el suelo patrio".
El acuerdo de Manta está vigente desde 1999 y permite la presencia de hasta 475 militares estadounidenses en el Centro Operativo de Avanzada (FOL, por sus siglas en inglés).
La base es considerada por Washington como la punta de lanza de su estrategia contra el tráfico de drogas en el Pacífico. Un proyecto de Constitución que será sometido a referendo el 28 de noviembre prohíbe la instalación de bases extranjeras en territorio ecuatoriano.