La ayuda oportuna de un curandero evitó que una niña de 13 años muriera de forma trágica al ingerir 50 piedras de crack que minutos antes la Policía había incautado a la señora Juliana Sarat, su madre.
El allanamiento al expendio de droga, ubicado en el barrio San Judas, había resultado exitoso, sin embargo la temeraria acción de la niña ahora tiene con las manos cruzadas a la Policía porque será difícil acusar a la madre de la menor al no tener las pruebas suficientes.
SALVADA
La vocera de la Policía en Bilwi, capitán Juana Lanzas, explicó que la niña se encuentra fuera de peligro después que fue atendida en la clínica naturista de Loyd Cutberth, un reconocido médico naturista de la región.
El sukia (en miskito curandero) le realizó un lavado gástrico mediante el cual logró que la niña evacuara la droga a tiempo.
NO LA ATENDIERON
La niña antes de ser atendida por el médico naturista, había sido trasladada por efectivos de la Policía al Hospital Nuevo Amanecer, donde el médico de turno decidió no brindarle atención por temor a que la menor falleciera al practicarle el lavado.
La vocera policial agregó que es el primer caso de esa naturaleza que se da en Bilwi, tras señalar que los agentes policiales no tomaron las medidas preventivas necesarias pues nunca esperaron que la menor actuara de esa forma.
La Policía no podrá remitir el caso a la Fiscalía por falta de pruebas, ya que con el lavado practicado a la niña desapareció el cuerpo del delito. Sin embargo la vocera policial aseguró que no existe inconveniente y que se llevará a cabo la acusación, pues en el momento del allanamiento habían testigos que dieron fe del hallazgo de la droga.