Un pequeño grupo de mujeres discapacitadas se apostó por varias horas frente a la Asamblea Nacional con dos propósitos: entregar a la Comisión Económica una solicitud de ayuda presupuestaria de dos millones de córdobas y entrevistarse con algunos diputados.
De sus dos misiones sólo la primera se cumplió. La entrevista con los parlamentarios, después de dos años queriendo conseguirla, según las propias mujeres, una vez más no fue posible.
“Esta vez queríamos reunirnos con los miembros de la Comisión Económica, pero como siempre es imposible, no están, o están en reunión o andan fuera del país, según las secretarias”, lamentó Sandra Darce, quien es presidenta de la Federación de Mujeres con Capacidades Diferentes (Femucadi).
Darce aseguró que en el país existen 25 organizaciones que aglutinan a mujeres con diferentes tipos de discapacidad. Estas mujeres, más de 3,500, sufren de discriminación, maltrato, falta de acceso a servicios de salud, educación y un trabajo digno.
Precisamente esta situación es la que quieren paliar un poco con el “poco presupuesto” solicitado.
“Queremos que las mujeres se capaciten en algún oficio, que estudien para que tengan un empleo digno, pensamos elaborar algunos proyectos”, dijo Darce.
CUMPLIR LEY
Pero para lograr conseguir un empleo tiene que aplicarse de la mejor manera la Ley 202 o Reglamento y Políticas sobre Discapacidad en Nicaragua, la cual expresa que debe existir en cualquier empresa una persona con discapacidad por cada 50 trabajadores.
Esta ley también habla de garantizar acceso a salud y educación inclusive, algo que para Maritza Duarte Cruz, de Juigalpa, no es puesta en práctica por las distintas autoridades del país.
“No tenemos trabajo, ni una atención médica especializada, a nosotros nos cuesta ir a los centros asistenciales por la poca accesibilidad, no hay condiciones ni en las ciudades en que vivimos”, indicó ayer Duarte Cruz.
El plantón de las organizaciones de mujeres discapacitadas se mantuvo ayer por varias horas frente al parlamento.