La zigzagueante tormenta tropical Fay continúa estacionada en el centro y este de Florida, arrojando grandes aguaceros, informó ayer el Centro Nacional de Huracanes, CNH, con sede en Miami.
Fay tocó tierra el martes en Cabo Romano, en la costa suroeste de Florida, y avanzó hacia el interior descargando intensas lluvias. En el condado de Santa Lucía, en la costa este, las lluvias arrojadas han causado inundaciones que han afectado a miles de viviendas, aunque no ha habido víctimas mortales que lamentar ni heridos graves.
Los expertos habían vaticinado en un principio que Fay se fortalecería una vez que abandonase Florida y emergiera en el Atlántico, pero su centro permanece estacionario en el interior del Estado y se desplaza con lentitud.
Fay presenta vientos máximos sostenidos de 85 kilómetros por hora, con ráfagas más fuertes, y “no se espera ningún cambio significativo en su intensidad durante las próximas 24 horas”, indicó el CNH anoche. Su ojo estaba a unos 20 kilómetros al norte de Cabo Cañaveral, en la costa este de Florida.
Se espera que la tormenta reanude su lenta marcha hacia el norte, con un giro hacia el noroeste el jueves, señaló el CNH. El aviso de tormenta tropical permanece desde Fort Pierce hacia el norte hasta Altamaha Sound, en Georgia.
El CNH advirtió que Fay podría generar tornados aislados sobre zonas del nordeste de Florida, así como fuertes precipitaciones en el centro-este y nordeste de Florida y en el sureste del Estado de Georgia.
RÍOS DESBORDADOS
Ayer la situación era crítica en varios puntos de Florida, en especial al este del lago Okeechobee, en los alrededores de Fort Pierce, condado de Santa Lucía, sobre la costa centro-este.
En este sector, los canales están repletos de caimanes y las autoridades reportaron entre 500 y 700 casas inundadas.
Las lluvias caídas en Florida generan acumulaciones de agua de hasta 40 centímetros y en ciertos casos el agua puede llegar a 75, advirtió el CNH.