El barril de petróleo de Texas se encareció con moderación en Nueva York, después de conocerse que las reservas de gasolina en Estados Unidos mermaron en más de seis millones de barriles por segunda semana consecutiva.
Al finalizar la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en septiembre, que expiraron ayer, sumaban 45 centavos al precio anterior y finalizaron a 114.98 dólares el barril (159 litros).
Los datos que difundió ayer el Departamento de Energía (DOE) tomaron una vez más por sorpresa a los operadores, que no esperaban un notable incremento en las existencias de crudo y tampoco un fuerte descenso en las reservas de gasolina.
Las existencias de crudo en Estados Unidos aumentaron en 9.4 millones de barriles la pasada semana, lo que dejó el total en 305.9 millones o un 7.1 por ciento menos que el año pasado.
A la vez, las refinerías estadounidenses trabajaron a un 85.7 por ciento de capacidad, un 0.2 por ciento menos que la semana anterior y por debajo del nivel que suele ser habitual en esta época.
Las existencias de gasolina descendieron en 6.2 millones de barriles, el doble de lo que se esperaba, y el volumen almacenado quedó en 196.6 millones, un 1.7 por ciento por debajo del nivel del pasado año.
En julio el precio del crudo marcó el récord de 147.27 dólares por barril.