Usain Bolt tuvo un inolvidable cumpleaños al confirmarse ayer como el gran titán de la velocidad con un triunfo en los 200 metros de los Juegos Olímpicos de Beijing, con un nuevo récord mundial de 19.30, después de haber también pulverizado la marca de los 100.
Y gracias a su triunfo y al de Melaine Walker en los 400 con vallas femenino, Jamaica ha arrasado con las tres pruebas de velocidad pura que se llevan disputadas.
Por otra parte, la cubana Yipsi Moreno embolsó una presea de plata en el lanzamiento de martillo.
Aunque a Bolt le faltaban algunas horas para cumplir 22 años, apenas ganó la prueba por los altavoces del estadio Nido de Pájaro le cantaron en inglés el Feliz Cumpleaños.
Bolt agradeció lanzando besos a diestra y siniestra a todos los sectores, en medio de ovaciones y aplausos.
Bolt clavó 19.30, en lo que fue su segunda plusmarca en Beijing, luego de destrozar la de los 100 metros con tiempo de 9.69. El récord anterior en los 200 era de 19.32 de Michael Johnson, quien lo impuso en Atlanta 1996.
“Estoy en shock, todavía estoy en shock”, dijo Bolt. “Desde hace mucho tiempo que quería romper el récord mundial”.
“Nunca esperé esto, no pensé que fuera posible”, agregó.
El jamaiquino es el primer hombre desde Carl Lewis en Los Ángeles 1984 que logra el doblete 100-200 en una Olimpiada.
“Increíble”, declaró Johnson. “Tuvo un arranque notable. Hombres con su altura no pueden salir disparados como lo hizo él. Y tiene ese tranco largo, que le permite recorrer mucho más distancia que los demás”.
“Lo vi concentrado, consciente de que probablemente ganaría el oro y fijaría el récord”, añadió.
El estadounidense Kim Collins, quien llegó séptimo, dijo que “hace que todo parezca sencillo. Con Michael Johnson no parecía tan fácil”.
Cuando ganó los 100 con pasmosa facilidad, el jamaiquino festejó antes de tiempo bajando la marcha, saltando y golpeándose el pecho a pocos metros de la meta.
Ahora la dejó atrás a la velocidad con potentes zancadas y recién frenó su impulso victorioso unos 30 metros después. Entonces, se echó de cara al cielo mientras en una noche despejada pero carente de estrellas, algo normal en esta ciudad dominada por la contaminación ambiental.
El estadounidense Wallace Spermon y su compatriota Walter Dix quedaron con la plata y el bronce, luego de una apelación que descalificó al que terminó segundo, Churandy Martina, de Antillas Holandesas, por salirse de su carril.
El jamaiquino saludó con gesto distendido el clamor de las gradas. Y de inmediato el silencio que anuncia los grandes momentos: Bolt y un nuevo récord mundial.
Poco después, su compatriota Walker ganó el oro de los 400 metros con récord olímpico de 52.64. Sheena Tosta, de Estados Unidos, se llevó la medalla de plata con 53.70 y la británica Tasha Danvers el bronce con 53.84. La cubana Moreno, por su parte, dijo estar “súper, súper feliz”, después de atrapar plata en el martillo.