ROMA .- Un tribunal de la ciudad de Catania, en la isla italiana de Sicilia, ha retirado a una mujer la custodia de su hijo de 16 años porque, entre otros motivos, el menor se afilió al partido Refundación Comunista (PRC).
"Estamos intentando entender los motivos por los que el tribunal ha tomado esta decisión. El chico no se droga y no ha cometido ningún delito. Lo que nos ha impactado es que se lo cita (en el auto judicial) como perteneciente a un grupo extremista", declaró a los medios locales el abogado de la madre, Mario Giarrusso.
El padre del adolescente encontró entre las pertenencias de su hijo el carné de la rama juvenil del PRC y una bandera con la imagen del revolucionario argentino Ernesto "Che" Guevara, informa hoy el diario "La Repubblica", y entregó ambos objetos a los servicios sociales de Catania.
Éstos los presentaron ante el tribunal que debía decidir a cuál de los progenitores entregar la custodia y los magistrados incluyeron entre los argumentos para concedérsela al padre el hecho de que el menor tuviera "el carné de pertenencia a un grupo extremista".
Refundación Comunista formó parte de la amplia coalición de partidos que apoyó al Gobierno de centro-izquierda de Romano Prodi hasta su caída el pasado mes de enero, a la que siguió la convocatoria de elecciones y la victoria del conservador Silvio Berlusconi.
El informe de los servicios sociales sostiene además que el adolescente, mientras estaba con su madre, frecuentaba "ambientes en los que está extendido el uso de sustancias alcohólicas y psicotrópicas", faltaba habitualmente a clase y llevaba una vida "sin reglas".
La madre, que deberá pagar 200 euros al mes para la manutención del menor y abandonar la casa en que vivía, se defiende en declaraciones al diario romano alegando que su hijo estudia y, si ha tenido malas notas, ha sido porque no puede estar "sereno con la guerra que se está desarrollando".
El secretario general del PRC, Paolo Ferrero, calificó de "inconstitucional e inaceptable en un Estado de derecho" que un tribunal base una sentencia en la pertenencia a un partido político democrático y que lo califiqué de "extremista".
En declaraciones a los medios locales, Ferrero informó de que ha pedido al presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, que intervenga haciendo uso de su función de garante de la Constitución.