La construcción de la obra municipal de infraestructura más importante en este año aún tiene un futuro incierto, luego que la comuna capitalina no llegara a acuerdos con una de las familias asentadas sobre parte del tramo donde se ejecutaría la tercera ampliación de la pista Cardenal Miguel Obando y Bravo.
La pista es la obra más grande planificada por el Gobierno Municipal en este año y cuenta con un presupuesto superior a los veinte millones de córdobas. Sin embargo, a pesar de que las autoridades municipales ya indemnizaron a más de una treintena de familias habitantes del tramo donde se planificó la pista, aún no se llega a acuerdos con una familia, cuya propiedad ya fue declarada de utilidad pública por el Concejo de Managua.
ALCALDÍA DEPOSITA INDEMNIZACIÓN
El procedimiento para la declaratoria ya está en curso, luego que los afectados decidieron no negociar más con la comuna y hasta dejaron plantado al vicealcalde Felipe Neri Leiva Orochena, quien había organizado un encuentro para negociar con la familia.
A la fecha, la dirección legal de la comuna ya depositó unos doce mil dólares en una cuenta del Poder Judicial para que se determine si el monto es suficiente para indemnizar a la familia afectada. La decisión final será tomada por el órgano judicial.
Jorge González, director de proyectos de la Alcaldía de Managua, explicó que la construcción total de la obra sigue pendiente por los obstáculos legales en la ejecución.
Hasta el momento, la comuna ya construyó dos puentes vehiculares, en el sector de El Dorado, por donde pasarían los vehículos. Sin embargo, hace falta la construcción de un tramo de al menos cinco kilómetros de extensión. Según el programa de inversión de la comuna, la obra estaría concluida en su totalidad en julio pasado.