Los magistrados liberales de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) ratificaron su apoyo para que el magistrado Sergio Cuarezma Terán asuma la presidencia de la Sala de lo Civil, a pesar de que los sandinistas se oponen férreamente a Cuarezma.
Una reunión de Corte Plena que estaba programada para ayer, al final no se llevó a cabo porque las dos bancadas de magistrados, liberales y sandinistas, se reunieron por separado, para analizar la situación y buscar nuevas propuestas, aunque los magistrados Armengol Cuadra, Ligia Molina y Yadira Centeno insisten en que Cuarezma no asuma la Sala de lo Civil.
Respondiendo a la pregunta de por qué no se realizó la Corte Plena, el magistrado liberal Edgard Navas dijo que las conversaciones están avanzando y se convocará en cuanto haya acuerdo.
“Vamos a esperar”, dijo Navas.
En tanto el vicepresidente de la Corte, Rafael Solís, señaló que todavía no hay acuerdos para destrabar la crisis que tiene paralizadas al menos dos de las cuatro salas del Poder Judicial, la Civil y la de lo Contencioso Administrativo.
La Sala de lo Constitucional ha laborado con normalidad porque tiene a todos sus integrantes, mientras en la Sala de lo Penal se ha trabajado con magistrados suplentes, debido a que le faltan dos magistrados.
El presidente de la Corte, Manuel Martínez, estuvo tres semanas fuera de labores, lo cual dificultó que se alcanzara un acuerdo en días pasados.
La principal discrepancia que existe entre los magistrados sandinistas y liberales de la Corte es por el cargo de presidente de la Sala de lo Civil, donde los sandinistas exigen a los liberales que depongan la candidatura de Cuarezma, porque ha criticado las actuaciones anómalas que se dan dentro del Poder Judicial.
Cuarezma ha criticado que dentro de la normativa de la Ley de Carrera Judicial los magistrados de la Corte no garantizaron la inamovilidad de los jueces, fundamental para que sean independientes y fallen sin temor a ser removidos.
También denunció anomalías en las reuniones de la Sala de lo Civil.