La doctora Olga María Chávez, hasta ayer directora del Hospital de la Mujer Bertha Calderón, de Managua, denunció que dirigentes del sindicato de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud) promovieron su destitución en contubernio con el responsable de Recursos Humanos del Ministerio de Salud (Minsa), Humberto Murillo.
Entre los dirigentes del sindicato de Fetsalud señala a su secretario general, José Luis Medrano.
Chávez en conferencia de prensa se mostró indignada con la decisión del titular del Minsa, Guillermo González, quien tomando como base la Ley 290 o Ley de Organización, Competencia y Procedimientos del Poder Ejecutivo ordenó su destitución.
Para la doctora su despido es “injustificado”, pues mientras dirigió el hospital no fue señalada de maltrato al personal, tampoco de malos manejos administrativos. Ella opinó que quizás el motivo de su despido fue poner en práctica la “palabra” del presidente Daniel Ortega en cuanto a que el pueblo tiene la razón y la última palabra.
“Encontramos una serie de arbitrariedades, de ataques, de persecuciones al personal, malversaciones de fondos referidas al secretario general del sindicato de Fetsalud del hospital, no podía hacer caso omiso, lo tratamos de ventilar de la manera correcta, esperando que el compañero cambiara de actitud, pero no ocurrió y esto generó su inconformidad”, dijo Chávez.
La gota que derramó el vaso y provocó la ira de Medrano —de acuerdo con Chávez— es que no se le dio pase a la solicitud de realizar un “jolgorio con licor en un centro nocturno” en ocasión de celebrar el día del trabajador de la Salud, porque más de 600 trabajadores del hospital solicitaron la realización de un acto cultural familiar y la entrega de ciertos estímulos.
“Pienso que es una decisión errónea, que las autoridades superiores de este país como es el presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo deben de conocer a fondo y revisar más la situación que ocurre a nivel de los hospitales”, indicó Chávez.
El dirigente sindical José Luis Medrano, al ser consultado, aseguró que no tenía nada que decir.
Mientras que de la oficina de Relaciones Públicas del Minsa aseguraron que no se trata de ninguna “barrida de directores”, sólo de un “reacomodo para mejorar el sistema de Salud”.
La doctora Olga María Chávez reconoció que los cargos “son políticos”, pero que trabajó de la mejor manera aumentando la calidad de atención en todos los niveles, con énfasis especial a las mujeres con cáncer, garantizando la gratuidad y ejecutando programas novedosos como el de alfabetización a internas. Además en los próximos meses, por sus gestiones, se inaugurará las mejoras a la Sala de Labor y Parto.
Por el momento el subdirector Víctor Manuel Mantilla ocupará la dirección del hospital.