Cinco de las nueve capitales departamentales de Bolivia paralizaron buena parte del país ayer, convocados por líderes opositores que buscan mostrar su fuerza en contra del Gobierno, a poco más de una semana del referendo que los ratificó en el cargo a ellos y al presidente Evo Morales.
“Es un paro contundente y pacífico”, dijo el presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Branco Marincovik, en su evaluación de la protesta.
El Viceministro del Régimen Interior, Rubén Gamarra, declaró que es un “paro parcial que sólo ha sido acatado en cinco ciudades capitales”.
En Santa Cruz, jóvenes del denominado grupo de choque Unión Juvenil Cruceñista, que patrullaban las calles para hacer cumplir el paro, agredieron a dos policías y los dejaron con diversas heridas, según informes radiales. Varios de los jóvenes portaban palos. No había patrullaje policial.
Otro grupo de jóvenes, identificado como afines al gobierno de Morales, golpeó a periodistas de un medio televisivo local y a su vehículo. Estos actos han sido calificados como “aislados” por Gamarra.
La protesta tuvo un alto respaldo en zonas urbanas de Santa Cruz, Tarija, Chuquisaca, Pando y Beni, que concentran el 50 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto) boliviano y donde el gobernante Evo Morales es resistido, pese a que en el pasado referendo recibió miles de votos, más que cuando fue electo para la Presidencia en el 2005.
RECLAMO MILLONARIO
Mercados de abastos, transporte público, vuelos domésticos, banca privada y oficinas públicas cerraron sus puertas, según imágenes difundidas por los canales de televisión Red Uno y PAT.
A esta medida se sumaron cortes de rutas en esta ciudad y en otras capitales departamentales. A la protesta también se unió Chuquisaca en el sur, cuya prefecta Savina Cuéllar es opositora del mandatario.
Uno de los reclamos de estos departamentos es porque el Gobierno se ha negado a devolverles unos 166 millones de dólares de la renta petrolera (llamado Impuesto del Hidrocarburos, IDH) que tomó de los presupuestos regionales para pagar un subsidio anual a los ancianos.
El Gobierno movilizó desde el lunes tropas del Ejército y la Policía a las ciudades opositoras, especialmente para evitar tomas violentas de oficinas estatales, como ocurrió en Tarija (sur), donde un grupo de jóvenes autonomistas mantienen ocupadas desde el lunes por la noche las oficinas de la Aduana Nacional. Si bien hubo tranques en carreteras, el tráfico aéreo funcionó de forma normal. Los huelguistas anunciaron que cerrarán la frontera con Argentina.