Argentina, con dos goles de Sergio Agüero, liquidó 3-0 a Brasil ayer y avanzó a la final del futbol olímpico, que jugará el sábado con Nigeria.
El triunfo argentino, con pasmosa facilidad, dinamitó la ambición brasileña de conquistar el oro olímpico, el único trofeo que le falta en su gloriosa vitrina.
El “Kun” Agüero, novio de una de las hijas de Diego Maradona, ídolo argentino que estuvo presente en el estadio, marcó a los 52 y 59. Juan Román Riquelme cerró la cuenta de penal a los 75.
Con la goleada, un Brasil impotente terminó con dos menos por expulsiones de Lucas a los 78 y Thiago Neves a los 84.
“Realmente un 3-0 ante Brasil no es cosa de todos los días. Esto nos pone muy contentos de cara a la final” con Nigeria, comentó el mediocampista argentino Javier Mascherano.
Demasiado respeto por el rival, fue el común denominador en el arranque del choque entre Argentina y Brasil ante unas 60,000 personas imbuidas de una buena esgrima verbal: Se la pasaron ovacionando tanto un jugadón de Ronaldinho o Lionel Messi, como un despeje de Nicolás Pareja con destino a la Muralla China.
Un deleite ver jugar a Ronaldinho y a Messi, sobre todo en la primera parte: la pisan, la muestran y la esconden, con ternura y calidez de trato a la pelota.
Durante el primer tiempo pareció que pasó mucho y en verdad pasó muy poco, ya que ninguno se animó a adueñarse del partido. Argentina se desplegó más en ofensiva y Brasil apeló a salir en contragolpe aprovechando la velocidad de Rafael Sobis, quien de entrada sacó un remate bajo y cruzado que se fue apenas desviado.
Un disparo de Agüero, que pegó en la parte externa del arco y una fantasía de Ronaldinho que desairó en cortas fintas a tres argentinos, fueron otras de las acciones destacadas de la etapa.
Cerca del final, Messi escaló por izquierda y tras gambetear a dos defensores, lanzó un zurdazo cruzado que el arquero Renán desvió hacia su derecha.