El alemán Matthias Steiner se proclamó ayer como el hombre más fuerte del mundo al alzarse con la medalla olímpica en la máxima división del levantamiento de pesas.
Steiner alzó un total de 461 kilos en los superpesados, asegurando el triunfo con ese registro de 258 kilos en el envión.
La plata fue para el ruso Evgeni Chigishev, mientras que el campeón mundial letón Viktors Scerbatihs obtuvo el bronce.
Chigishev fue superior en el arranque. Se besó los puños tras su marca de 210 kilos, que le permitió ponerse con una ventaja de siete kilos sobre Steiner de cara a la segunda modalidad, el envión. Gritó eufórico tras conseguir un registro de 250 en su último levantamiento, pero la gloria fue efímera.
Steiner, quien quedó tercero con marca de 203 en la sesión de arranque, sorprendió a todos en su último envión con un esfuerzo monumental que marcó el último acto de las competencias de pesas en Beijing.
En el arranque la barra se levanta por encima de la cabeza en un solo movimiento. El envión es un alzamiento de dos partes en el que la barra primero deber colocarse a nivel de los hombros y luego por encima de la cabeza.