Francisca Yolanda Solís Guillén, de 27 años, aún no ha superado el susto ni el dolor sufrido al ser lanzada de un taxi después que fue asaltada por el chofer del vehículo y un supuesto pasajero, la noche del domingo.
La lesionada fue llevada por los Bomberos al Hospital Lenín Fonseca y horas después le dieron de alta al comprobar que no tiene fracturas y que está fuera de peligro.
La perjudicada permanece traumada en su casa, sentada y asistida por familiares, debido a que tiene dificultad para movilizarse por la inflamación que sufre en el pecho y algunas excoriaciones en los brazos, nariz, piernas, pies y rodillas.
La afectada manifestó que todo ocurrió cuando regresaba de hacer un mandado y a las 7:00 p.m. abordó un taxi en Plaza España donde pidió ser llevada a su casa cerca de la Nicalit.
El taxista fue descrito como una persona de avanzada edad, mientras el otro pasajero, que iba en el asiento delantero, era un joven.
LA GOLPEAN Y LANZAN DEL VEHÍCULO
Relató que ella se sentó detrás del pasajero y cuando el vehículo se puso en marcha fue rumbo a Montoya y ella creía que iban a dejar al muchacho.
“De pronto el joven hace el asiento para atrás y me prensa, al mismo tiempo que me arrebata mi bolso con los documentos, mi celular y no recuerdo que cantidad de dinero”, dijo la afectada.
Agregó que ella gritaba y gritaba pidiendo auxilio, y el chofer y el muchacho la golpeaban con un palo y le ordenaban se callara o le dispararían con una pistola que ella no vio.
Asegura que la hicieron agacharse en el asiento trasero y el supuesto pasajero le tapó la cara con la camiseta, y más adelante la lanzaron del vehículo en marcha.
“Yo caí, era una calle oscura bien transitada y rápido se acercaron a mí varias personas y comentaban que era la segunda persona que tiraban en la calle en varios días”, expresó la asaltada.
Los Bomberos la trasladaron al Hospital Lenín Fonseca.