Los seleccionados de futbol masculino de Argentina y Brasil chocarán en el encuentro más esperado de la ronda de semifinales del torneo olímpico, mientras que casi tras bambalinas se enfrentarán también por un billete a finales Nigeria y Bélgica.
El juego entre los dos sudamericanos asemeja una final anticipada en la que solamente uno quedará con vida.
Los argentinos van por el bicampeonato, mientras que los brasileños por su primera medalla dorada en futbol olímpico, el único metal que les falta en sus vitrinas.
Si el partido concluye empatado en tiempo reglamentario se irá a un alargue de 15 minutos por lado y si la paridad continúa se ejecutarán penales, según las reglas vigentes para el partido que se disputará en el Estadio de los Trabajadores de Pekín, con aforo para 60 mil espectadores.
El juego simplemente es de vida o muerte.
Ninguno de los equipos quiso calentar el ambiente previo al juego.
“A Brasil lo respetamos mucho como ellos nos respetan a nosotros”, se limitó a decir el técnico albiceleste Sergio Batista, mientras destacaba “la confianza de ganar la medalla de oro” y revalidar el título que obtuvo en los precedentes Juegos de Atenas-2004.
El único cambio con respecto a los que le ganaron a Holanda será obligado por la lesión del portero Oscar Ustari, que tiene una lesión de ligamentos y que ha tenido que dejar el campeonato. El equipo estará formado por Romero; Zabaleta, Pareja, Garay, Monzón; Gago, Mascherano, Di María; Riquelme, Messi y Agüeroe. El juego del martes “va a ser un clásico seguramente”, dijo Batista que no deja de tener en cuenta que los equipos llegarán cansados al encuentro porque “los dos tuvimos que jugar 120 minutos” el sábado, en cuartos de final.
“Ellos también deben estar preocupados por nosotros”, dijo.
En la otra vereda, Brasil se amparó en el silencio mientras llegaba a Pekín para instalarse en la Villa Olímpica.
Argentina por su lado demoraba su llegada hasta la noche del domingo desde Shanghai y exploraba la posibilidad de no hospedarse en la Villa Olímpica sino en un hotel retirado y más tranquilo.
El baja del arquero del Getafe, Oscar Ustari, lesionado en los minutos finales del partido ante Holanda, finalmente se confirmó este domingo y Batista tiene ya dispuesto el ingreso de Sergio Romero en su reemplazo.
“A Brasil le queremos ganar siempre como sea, y ellos también nos querrán ganar a nosotros. Es un choque muy especial”, confesó.
Y remató: “Nosotros vinimos acá como los campeones defensores y la intención es retener esa medalla como sea. Estar acá ya es impagable. Llevarse la de oro haría todo incluso más lindo”.