Sin rivales
Estados Unidos anotó nueve carreras en el primer inning y aplastó ayer 9-0 a China para ubicarse a dos triunfos de otra medalla de oro en el softbol.
El equipo estadounidense alargó su racha de victorias a 21 partidos, y empató un récord olímpico con sus nueve carreras en la entrada inicial. Kelly Kreschman sacudió un jonrón de tres carreras, y además la artillería norteamericana logró tres dobles, tres sencillos y enfrentó a dos pitchers chinas.
Por barrida
Estados Unidos se dio el lunes un banquete completo en los 400 metros con vallas, en los que Angelo Taylor atrapó la medalla olímpica de oro con un tiempo de 47.25 segundos.
Kerron Clement quedó segundo y Bershawn Jackson tercero, en la que fue el mejor resultado de EE.UU. de atletismo en Beijing. Fue la primera barrida del podio en la prueba desde que EE.UU. lo hizo en 1960.
Castillo bien
El mexicano Yahel Castillo se ubicó ayer entre los líderes del trampolín de tres metros de los clavados en los Juegos Olímpicos, al quedar en tercer lugar en la ronda preliminar. El chino He Chong encabeza las posiciones tras ejecutar un salto frontal con tres vueltas que le rindió 551.50 puntos. Dieciocho de los 29 competidores avanzaron a las semifinales del martes.
1-2 de Kenia
Pamela Jelimo superó a la campeona mundial Janeth Jepkosgei, al encabezar el lunes un 1-2 de Kenia en los 800 metros del atletismo de los Juegos Olímpicos. Con apenas 18 años, Jelimo llegó a Beijing como la gran favorita, pese a que recién en abril empezó a competir en la distancia. Empleó un tiempo de un minuto y 54.87 segundos.
Jepkosgei se quedó con la plata al marcar 1:56.07 y la marroquí Hasna Benhassi se quedó con el bronce con 1:56.73. María Mutola, la mozambiqueña ganadora de tres mundiales y titular en Sydney 2000, quedó quinta con 1:57.68.
Festejan
Panamá se inclinó con admiración para recoger ayer la primera medalla de oro de su historia, ganada en los Juegos Olímpicos de Beijing por Irvin Saladino, que con un salto de 8.34 superó al sudafricano Khotso Mokoena y al cubano Ibrahim Camejo en la final de la especialidad.
“Soy el hombre más feliz de la República de Panamá. Mi corazón se quiere salir de la alegría. Mi hijo me la prometió. Y al pueblo panameño le digo que la celebre porque esta medalla es de ustedes”, dijo David Saladino, padre del atleta, en su casa, ante centenares de personas que siguieron la competición.
Panamá llevaba 60 años sin saber lo que era ganar una medalla olímpica, desde que el velocista Lloyd LaBeach lo hizo en Londres-1948.