La Policía de Tipitapa coordinó ayer con la Policía del Distrito Seis las investigaciones para determinar responsabilidades en el caso de la muerte de Roxana Hernández, de 7 años, quien perdió la vida ahogada en la piscina para niños de los Baños Termales en Tipitapa.
El teniente Benjamín Norori, quien se presentó al centro de salud local donde los supuestos progenitores llevaron a la criatura, indicó que la Policía de la Sexta Delegación se encargaría de localizar a la familia doliente porque habitan en dicha jurisdicción.
Norori explicó que están iniciando las investigaciones y dicho cadáver sería remitido a Medicina Legal.
En el centro de salud el doctor Roberto Sequeira confirmó que una pareja llevó a una niña ya sin vida e incluso refirió que a los adultos les sintió cierto grado de alcohol y solicitaron llevarse el cuerpecito.
El sargento mayor Mario Umaña, de la Dirección General de Bomberos, indicó que a ellos los llamaron del lugar y cuando llegaron ya otros habían sacado a la niña ahogada.
Uriel Gómez Salmerón, quien es policía y disfrutaba de su día libre en el lugar, manifestó que él escuchó por más de 25 minutos que por parlantes llamaban a una niña. “Yo me metí al agua y sentí un bulto en el fondo y al rehundirme descubrí a la niña y ya tenía los labios morados”.
Tanto el policía como otro ciudadano, que se tomaba unos tragos en una mesa en el rancho cerca a la piscina, dieron respiración boca a boca infructuosamente.
La niña estaba sola y sus tutores estaban en el primer bar a la entrada del local.