La oficial de Policía del Distrito Cinco, Daniela Damaris Hernández, fue interceptada por cinco sujetos y uno de ellos le colocó en el pecho el cañón de un fusil AK.
El hecho ocurrió en horas de la madrugada de ayer, después que la oficial terminó su jornada laboral y se dirigía a su domicilio en el barrio Jorge Dimitrov.
Los acompañantes de quien encañonaba a la oficial Hernández le gritaban: “No es ella, no es ella”.
La afectada logró llamar a sus parientes que habitan cerca del lugar y pertenecen al cuerpo policial y los delincuentes huyeron.
Hernández y su familia acudieron al Distrito Cuatro a realizar la denuncia y al retornar a las 3:00 de la mañana a su domicilio, ubicado de la rotonda Santo Domingo, una cuadra al lago y dos abajo, lograron salvarse de la ráfaga que les disparaban los antisociales desde otra cuadra del lugar.
Minutos más tarde cerca del lugar se escuchó otra balacera y a las 5:00 de la mañana pobladores de la zona reportaron a la Policía que en la calle había una persona herida.
El lesionado con un impacto de bala en la entrepierna fue llevado al Hospital Roberto Calderón y fue identificado como Gilberto Rodríguez Torres, de 20 años, quien supuestamente portaba el fusil con el que amenazó a Hernández.
Gilberto Rodríguez Torres fue operado en el Hospital Roberto Calderón y su condición es estable.