Estados Unidos seguramente busca la manera de enviar a Michael Phelps a competir en todos los deportes de los Juegos Olímpicos. Phelps en pesas. Phelps en tiro. Ciertamente, Phelps en clavados y gimnasia.
Quizás esa sería la única forma en que la delegación norteamericana, tan acostumbrada a dominar las Olimpiadas pasadas, podría darle caza a China, que sumó ocho oros el domingo y se despegó aún más en la tabla de medallas de Beijing.
China ya superó por tres su máximo botín histórico en una Olimpiada, conseguido hace cuatro años en Atenas. Ahora suma 35 metales dorados después de nueve jornadas, 16 más que Estados Unidos y 24 por encima de Gran Bretaña. A este paso, los anfitriones cumplirán al pie de la letra con su meta de dominar el medallero.
En los totales, Estados Unidos, que ganó cuatro oros el domingo, sigue al frente con 65 (19 oros, 21 platas, 25 bronces), China le pisa los talones con 61 (35-13-13) y Rusia tiene 31 (7-12-12).
Como siempre lo hace, Phelps cumplió con su parte. El increíble nadador estadounidense, de quien muchos se preguntan si realmente es de ese país o si proviene de algún otro planeta, sumó su octavo oro al integrar el relevo 4x100 combinado que ganó con un nuevo récord mundial.
El cuarteto australiano entró segundo y el japonés tercero, en el cierre de las competencias de natación en el espectacular “Cubo de Agua”.
Phelps rompió la marca de su compatriota Mark Spitz y se convirtió en el atleta más laureado en un solo juego, aunque ese honor palidece si se toma en cuenta que también es el dueño de más medallas de oro en la historia de las Olimpiadas, con 14.
Lo del 4x100 fue simplemente una coronación esperada, con el séptimo récord mundial entre los ocho oros que Phelps embolsó en Beijing. Nada mal para un chico de 23 años que todavía podría estar en su punto máximo en Londres 2012.
Para sorpresa de nadie, Guo Jingjing ganó la final del trampolín de tres metros, dándole a China una barrida en los cinco primeros eventos de los clavados. La asignación es barrer con las ocho pruebas, y nadie debería apostar al contrario.
China también se llevó dos de las cuatro finales de gimnasia, con Zou Kai en los ejercicios de piso de hombres y Xiao Qin en potro con arzones de hombres. La norcoreana Hong Un Jong sorprendió con su victoria en los ejercicios de piso y la rumana Sandra Izbasa ganó en el caballete.