Agentes judiciales de Costa Rica capturaron la tarde de ayer a un nicaragüense sospechoso de haber matado a otra persona y al momento que sería atrapado por los oficiales, secuestró con un arma a su esposa.
Mario Lira Alegría mantuvo desde horas de la mañana como rehén a su mujer en su propia casa, ubicada en una alameda de Hatillo, al sur de San José, para evitar que el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) lo capturara.
Él se había atrincherado desde la noche anterior, luego de haber matado aparentemente a José Carcache Rugama, de 56 años, quien recibió uno de los cinco disparos en el pecho y murió la noche del jueves en el Hospital San Juan de Dios, de San José.
CASA CERCADA
Su casa fue cercada luego por agentes del OIJ, pero armado con un revólver tomó como rehén a Rosa Mejía, su compañera. Luego de varias negociaciones con especialistas del OIJ, él se descuidó y la mujer logró salir de la vivienda a eso de las 2:30 p.m., dijo Eliécer León, jefe regional de la Fuerza Pública.
El mismo descuido permitió que oficiales de la Policía lograran agarrarlo del cuello, inmovilizarlo y luego detenerlo.
Además de agentes del OIJ, al lugar llegaron oficiales de la Unidad Especial de Apoyo del Ministerio de Seguridad.
CONOCIMIENTO DE ARMAS
Lira Alegría tiene conocimientos en el manejo de armas, pues militó en el Ejército de Nicaragua, según versiones preliminares de la Policía.
Según la Policía, el nicaragüense no estaba en sus cabales, pues continuamente gritaba que él seguía los pasos que Dios le indicaba. Incluso hasta una Biblia le encontraron. Decía además que era inocente.
Ahora el nicaragüense Mario Lira Alegría deberá enfrentar una causa por el delito de homicidio, además de secuestro.
SE HABÍAN SENTENCIADO
De acuerdo con Damaris Castillo, esposa del fallecido, ambos (Carcache y Lira Alegría) habían tenido un primer altercado porque el supuesto asesino mucho le faltaba a ella el respeto.
“Ya se habían sentenciado”, dijo la mujer. Hace aproximadamente un mes ambos volvieron a discutir porque el nicaragüense le había faltado el respeto a una hija de Carcache, de 13 años de edad.
En el pleito, Lira Alegría salió herido y al momento de la captura, portaba el revólver en su cintura.