Anualmente millones de vidas son salvadas por las cirugías, pero siempre pueden ocurrir complicaciones y muertes durante o después de las cirugías. Para prevenirlas dos factores son primordiales: la competencia y la destreza del capital humano involucrado, así como la disposición de la tecnología en equipos y medicamentos tanto para la cirugía misma como de su más importante aliado como es la anestesiología. En la ejecución del procedimiento anestésico deben concurrir: la preparación, experiencia y conocimiento del hombre, es decir el médico anestesiólogo, la disposición de los equipos adecuados de vigilancia y monitorización del acto anestésico-quirúrgico y el suministro eficiente y oportuno de las mejores moléculas de medicamentos.
Con satisfacción hemos conocido en el artículo publicado por Mirta Roses Periago, directora de la OPS, página de Opinión de LA PRENSA el pasado 17 de julio del corriente año, la intención de la OMS/OPS de liderar una campaña promoviendo la seguridad de las cirugías a nivel mundial con el objetivo de salvar vidas.
Es un enfoque novedoso de la OMS/OPS, la mayor parte de sus iniciativas se han establecido en la atención primaria, la educación para la salud y la promoción de la salud, políticas evidentemente menos costosas y con mayor impacto en el estado de la salud de las poblaciones nacionales. Esta iniciativa anunciada se desarrollará en el llamado segundo nivel es decir en el nivel hospitalario, señalado como dominio de la medicina curativa. Dado su enfoque debe de considerarse como preventivo en el campo de las enfermedades no transmisibles.
Las necesidades en salud son siempre crecientes, decía el salubrista ruso Zhilinka. Al contrario que en la industria, todo nuevo descubrimiento aumenta el costo productivo sanitario, en este caso aumentan el costo social de la salud, para el beneficio de una mejor calidad de vida o el alargamiento de la misma. La directora de la OPS menciona la Lista de Verificación para la Seguridad de la Cirugía, la que debería implementarse inmediatamente por el Minsa en todo el país, el Minsa rige por ley todos los sectores de la atención hospitalaria: las clínicas y hospitales privados, las instalaciones del INSS en su totalidad a nivel curativo por medio de las clínicas previsionales subcontratadas, en el sistema militar de la Policía y del Ejército, en las cuales no tiene mucha vigilancia y control, y en sus propias instalaciones hospitalarias del Minsa, donde haya quirófanos o se realicen sedaciones o anestesias para cirugías y procedimientos.
En Nicaragua no en todos los procedimientos de intervención y cirugías está presente un médico anestesiólogo, muchos hospitales del país no cuentan con el suficiente personal calificado y en algunos hospitales y clínicas privadas para reducir costos contratan para la anestesia de sus pacientes personal no médico y con poco entrenamiento y conocimiento para ejecutar un acto anestésico. La UNAN-Managua prepara dos tipos de especialistas: oferta diplomas a médicos a través de la residencia en la especialidad de anestesiología y a personal no médico dando el grado de licenciados, éstos tienen un entrenamiento deficiente como para asumir las responsabilidades de tal acto.
Para reducir las muertes durante la cirugía y después de ella deben disponer las clínicas y hospitales públicos y privados de la tecnología actualizada, para vigilar correctamente al paciente como es de máquinas de anestesia modernas y no las que se descartan de los hospitales y clínicas de Estados Unidos. Vigilar el nivel del oxígeno en la salida de dichas máquinas y en el pulso del paciente, vigilar el ritmo cardíaco con un electrocardiograma permanentemente, vigilar la presión arterial automáticamente si es necesario cada minuto, contar con vaporizadores de anestésicos calibrados, vigilar el estado muscular, vigilar el cerebro por electroencefalografía adaptada y disponer de desfibriladores funcionales cada cuatro quirófanos.
Gran responsabilidad tenemos todos en lo que Mirta Roses denomina Alianza Mundial por la Seguridad del Paciente, la asociación de anestesiólogos debe ser más que un club social un organismo que contribuya a la vigilancia de las medidas establecidas por la OMS/OPS. Todos quisiéramos tener la seguridad que tuvo Adán al ser operado para extraerle la costilla, “y lo sumió en un profundo sueño” (Génesis 2, 21), pero necesitamos de médicos anestesiólogos debidamente entrenados y de la tecnología en equipos y medicamentos modernos, así salvaremos más vidas.