Las autoridades colombianas ofrecieron ayer una recompensa de casi 270 mil dólares para que les informen sobre los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que activaron la noche del jueves una bomba que causó siete muertos y 54 heridos en el poblado de Ituango (noroeste), durante una fiesta anual.
El monto de la recompensa fue definido en una primera reunión de seguridad celebrada en Medellín, la capital de Antioquia, departamento al que pertenece la localidad del atentado.
El gobernador de la región, Luis Alfredo Ramos, dijo que darán esos 270 mil dólares por los informes que permitan dar con responsables de ese ataque, en el que murieron dos menores de edad, dos bomberos voluntarios y un conocido ex funcionario local. Las autoridades colombianas atribuyen este atentado al llamado Frente 18 de las FARC.
Ayer llegó a Ituango el presidente Álvaro Uribe, acompañado del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos. Uribe dijo que apoyarán a la comunidad que sufrió el ataque y ratificó su “voluntad de acero que tenemos en la derrota del terrorismo”.
Uribe encabezó una reunión de seguridad de emergencia, a la que convocó a los comandantes de las Fuerzas Militares y el Ejército Nacional, generales Freddy Padilla y Mario Montoya.
BAILABAN VALLENATOS
Una bomba de mediano poder depositada en un recipiente callejero para basura fue empleada por los rebeldes para cometer este atentado, que se produjo en un pasaje peatonal del centro de Ituango, distante unos 600 kilómetros al noroeste de la capital colombiana.
Al parecer, la carga fue activada mediante una señal de teléfono celular, dijo a la prensa el jefe policial de Antioquia, coronel Luis Eduardo Martínez.
La bomba estalló a las afueras de La Mejor Esquina, discoteca que en el momento de los hechos acogía a unos 500 vecinos y visitantes.
“Disfrutábamos de un espectáculo musical vallenato”, dijo a radios de Medellín un adolescente herido evacuado junto a otras 20 víctimas, en un puente aéreo establecido a primera hora de hoy por la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), que movilizó varios helicópteros para la operación humanitaria.
“Estábamos en las fiestas, (a las que) llega mucha gente del campo, de la ciudad”, dijo Carlos Mario Gallo, alcalde de la municipalidad, que celebraba la llamada Fiesta de la Ituangüinidad.
Gallo precisó que en el lugar de los hechos murieron cuatro personas, en tanto que las otras tres fallecieron en centros hospitalarios de Medellín. Entre los muertos hay una niña de cuatro años y un niño de 11.
Además, en la lista de heridos hay 11 menores de edad, continuó el funcionario.
La localidad que sufrió el atentado, hasta hace poco, estuvo bajo control de la ahora disuelta organización paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que se disputó el territorio con las FARC.
Según reveló ayer el diario El Tiempo, de Bogotá, el Gobierno anunció que cubrirá los gastos funerarios de las víctimas y a quienes sufran incapacidad permanente, y no estén afiliados a sistemas de riesgo o pensiones, les darán una pensión.
Además de las pérdidas humanas, también hubo muchos daños a varios locales. Ituango es un municipio de 42 mil habitantes dedicado a la producción de café y ganadería.