Llena de emotividad estuvo la primera eliminatoria de Latin American Idol, donde tres de los finalistas perdieron la esperanza de convertirse en el próximo ídolo latinoamericano.
Contrario al espectáculo del pasado miércoles, el show de anoche fue bastante breve. Luego de una reseña del concierto se presentó en el escenario la mexicana Alejandra Guzmán, quien reaparece en los escenarios igual de atrevida que siempre.
Llevando un vestido muy corto, que no dejó nada a la imaginación, la Guzmán interpretó el tema Solo soy un secreto y le recomendó a los participantes que fueran auténticos, que no copiaran a nadie y que se lanzaran en el escenario.
EL TRAGO AMARGO
Luego de la canción de la Guzmán, los presentadores pidieron a seis finalistas que se pusieran de pie, entre ellos a José Manuel, para comunicarles que ellos seguían en la competencia.
De los otros seis se eliminaría a tres, que recibieron la menor cantidad de votos de toda Latinoamérica. Sin mayores rodeos, Ericka de la Vega mencionó el nombre de Jesús Pardo, representante de México, quien incrédulo preguntó si eso significaba que estaba fuera de la competencia.
La segunda eliminada fue Anne Lorain, representante de Panamá, y finalmente Francisca Silva, representante de Chile. Al momento de anunciar que la chilena era eliminada, Gustavo Sánchez, uno de los jurados, se retiró del set con una clara actitud de indignación.
Aunque en esta ocasión fueron tres los eliminados, en cada uno de los próximos conciertos se eliminará únicamente a un representante; de tus votos depende que José Manuel no sea uno de ellos.