La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) estima que en el país “existe un ambiente que se puede convertir en tiniebla y sombra de muerte” a la vez que expresa su preocupación por lo que denomina “falta de transparencia en el manejo y distribución de parte de la ayuda exterior”, según una Carta Pastoral en la que aborda las actuales circunstancias del país y en la que también se refiere a las próximas elecciones municipales previstas para noviembre.
En la carta, que consta de 41 puntos y que será divulgada de forma oficial este viernes, los obispos señalan que “es temerosa la sombra oscura que se viene levantando con figura de pobreza extrema y hambre, originada en parte por el alza mundial del precio del petróleo, el deslizamiento de la moneda, el crecimiento desmedido del valor de la canasta básica, las catástrofes como el lamentable incendio que destruyó el Mercado Oriental (en Managua) y el todavía insuficiente salario mínimo”.
“La tensión que esto implica genera, además, otro tipo de problemas como violencia intrafamiliar, abandono de estudios, estancamiento cultural, toma de tierras, delincuencia creciente, migración forzada, inseguridad ciudadana, narcotráfico y hasta conflictos armados, entre otros”, agrega el documento, del cual LA PRENSA obtuvo una copia.
FALTA DE TRANSPARENCIA Y EXCESO DE INSULTOS
Asimismo, los obispos critican la falta de transparencia que el Gobierno de Daniel Ortega ha mostrado en el manejo y distribución de algunas ayudas de otros países, por lo que estiman que está “apareciendo una vez más la sombra de la corrupción que deteriora la economía nacional”.
Los obispos también lamentan la indiferencia y falta de interés de la población “por las elecciones y la participación en otras actividades de la vida pública, debido a que ha bajado notablemente el nivel ético del discurso político, convertido en discurso engañoso, cargado de insultos, descalificación del adversario y hasta calumnioso”.
“Desalienta la ausencia de un liderazgo de calidad y comprometido que norme la acción política, en la que todo parece estar al servicio de personas, grupos de poder y de partido, en detrimento del bien común”, agrega la CEN en su carta.
CRITICAN AUTORITARISMO
Además, los obispos dicen en la carta que están preocupados por “la regresión de formas superadas de autoritarismos. No se pueden ver como acciones desestabilizadoras todas las opiniones de desacuerdo que brotan en los diversos sectores, ni se puede estar insultando y recriminando constantemente a quien no está alineado al pensamiento del grupo gobernante. La libertad de opinión es un derecho fundamental del ser humano y manifiesta la salud de la sociedad democrática, contribuyendo a la transparencia y buen hacer de los gobernantes e instituciones”, señalan.
EXHORTAN A DIÁLOGO
La CEN también estima que está creciendo la “frustración política en la ciudadanía debido a determinaciones institucionales que reducen los espacios de participación, deteriorando el pluralismo político”.
De la misma forma, los obispos critican el lenguaje descalificador, violento y confrontativo que usan algunos funcionarios públicos, hecho que consideran que “está deteriorando la estabilidad social y económica”.
“Estas sombras nos interpelan y queremos aportar nuestra reflexión creyente de la historia, haciendo las exhortaciones respectivas para iluminar el futuro proceso electoral municipal”, dice la Carta Pastoral, en la que los obispos también llaman a “un diálogo sincero que tenga como objeto común enfrentar la crisis mundial que nos hiere más a nosotros que a otros”.
FUERTE LLAMADO A SALIR A VOTAR
Los obispos destacan en la carta la importancia de la participación ciudadana y llaman a los electores, candidatos, al Consejo Supremo Electoral (CSE), a medios de comunicación y los religiosos, a crear condiciones electorales propicias.
“Aunque ocasionalmente en el ambiente social se perciben dudas sobre la transparencia en el proceso electoral, el ciudadano debería persistir con su voto”, refiere el documento.
“No votar es ya elegir, es conformarse con aquellos que nos impongan. Evadir la responsabilidad del voto es renunciar a la posibilidad de participar en el desarrollo de nuestros municipios”, dice la carta.
La CEN también exhorta a los candidatos a “ser comedidos en los gastos de campaña (porque) el despilfarro en rótulos y demás publicidades ofenden la realidad precaria que vivimos”.
Además, los obispos lamentan el clima de “desconfianza e incredulidad” de la sociedad frente al CSE, institución que, para los obispos, tiene “un grave reto moral” de recuperar la credibilidad y devolver la confianza a los ciudadanos.
“Por ello, insistimos en garantizar la tranquilidad de las elecciones y a fortalecer la confianza de los votantes acelerando el proceso de cedulación y verificación ciudadana, acreditando al mayor número de observadores nacionales e internacionales para que acompañen el proceso electoral y brindar a la población las garantías esperadas de la transparencia del proceso y de los resultados electorales”, agrega el documento.
Para los obispos de Nicaragua, la Corte Suprema de Justicia y la Asamblea Nacional “no están al margen de toda esta realidad y hasta pueden ser utilizadas para maniobrar el proceso electoral desde decisiones oscuras; por eso es nuestro deber hacerles un respetuoso llamado…”
“Es tiempo de imponerse sobre las tentadoras propuestas que surgen de las sombras del mal para doblegar las voluntades y sacar a relucir la calidad moral que hay en el interior de cada uno, lo cual evitará prestarse al juego maquiavélico de la manipulación”, añade el documento de la CEN.