Unos 118 mil futuros adultos que Nicaragua producirá anualmente en los próximos años podrían estar condenados a vivir en la pobreza u obtener empleos precarios si no se eleva el nivel de escolaridad que según la Unesco debería de ser entre los 10 y 13 años para poder salir del círculo de la pobreza.
El economista Adolfo Acevedo revela que actualmente el 79.8 por ciento de la población nicaragüense muestra niveles de escolaridad menores a los 11 años. Hecho que limita a la población a obtener un trabajo en Zona Franca donde se requiere un nivel de escolaridad entre los nueve y 12 años.
“De acuerdo con estimaciones de principios de década, se requiere, como promedio regional, un mínimo de 10 a 13 años de educación formal, y en muchos casos completar la educación secundaria, para contar con un 90 por ciento más de probabilidades de no caer, o seguir en la pobreza”, afirmó.
Sin embargo, el panorama no es muy alentador debido a que, aunque en primaria el Gasto Público en educación es mayor al de secundaria, sólo el 62.5 por ciento del total de estudiantes que se matriculan en el primer grado logran llegar a quinto.
Esta representa la “tasa de sobrevivencia al quinto grado” más baja entre países de América Latina. Aún Bolivia, un país igual de pobre que Nicaragua, alcanza el 86.4 por ciento. Hasta el 2005 la tasa neta de repetición en educación primaria alcanzaba el 10 por ciento, mientras la de deserción reflejaba un 6.6 por ciento.
En el caso de la educación secundaria, que de finalizarse y siendo optimista significaría mejores posibilidades, el panorama tampoco es muy alentador. De los adolescentes en edad de acceder sólo el 44 por ciento refleja la matrícula, de los cuales el seis por ciento repite el curso, teniendo Nicaragua una tasa de repetición por encima del promedio regional de 3.2 por ciento.
“Nicaragua muestra un rezago alarmante en términos de cobertura e inversión por estudiante de secundaria, que se está traduciendo en un creciente rezago de los niveles de productividad e ingresos por habitante”, dijo Acevedo.